Domingo 18.11.2018

Al Ribadumia se le escapa un partido que ganaba 1-3 en el minuto 90

Al Ribadumia se le escapó ayer la victoria en O Lourambal ante el Porriño en un partido que ganaba 1-3 en el minuto 90. Dos acciones idénticas del local Pedro, con conducciones en diagonal para rematar con la zurda muy ajustado, le costaron sendos

Al Ribadumia se le escapó ayer la victoria en O Lourambal ante el Porriño en un partido que ganaba 1-3 en el minuto 90. Dos acciones idénticas del local Pedro, con conducciones en diagonal para rematar con la zurda muy ajustado, le costaron sendos goles a los aurinegros en los minutos 91 y 94, motivando un empate final con sabor a derrota para el equipo de Luis Carro.
En un campo en pésimas condiciones, muy irregular, el Ribadumia planteó un dibujo 4-2-3-1 con bastantes cambios en el once respecto a la semana pasada. Entraron Santi, Diego Abal, Javi Domingo y Óscar. El plan de atacar con superioridad por banda funcionó. El Ribadumia estuvo a buen nivel, se adaptó a las circunstancias y se puso por delante. Lo hizo en una segunda jugada tras un córner. El central Miguel, oportunista, cazó un balón suelto en el área e hizo el 0-1.
En la segunda parte el Porriño pasó a dominar, se trata de un equipo con capacidad paras alternar el juego corto con el largo, pero se vio perjudicado por el mal estado del campo. El Ribadumia juntó líneas y se dedicó a contragolpear. Lo hizo bien, tras un par de avisos llegó el 0-2, en una contra en superioridad numérica que finalizó Gabi con una vaselina sobre el portero. El equipo arousano tenía el duelo encarrilado, pero el Porriño se metió en el mismo en una acción de balón parado. Una falta lateral en la que el central Alberto García le gana la partida a Miguel y bate a Expósito. El Porriño se volcó en busca de la igualada, pero lo que llegó fue el 1-3, en otra transición rápida con espacios que finalizó Fran Fandiño.
El tiempo se fue consumiendo y se llegó al minuto 90 con 1-3. El árbitro prolongó cinco, tan solo era cuestión de aguantar y dejar correr el reloj. Pero en el 91 Pedro, que había entrado en la segunda parte, armó un zurdazo para el 2-3 y hacer creer a su equipo. Tres minutos después en una acción idéntica se sacó otro remate de zurda que dejó helada a la expedición del Ribadumia, que regresó con un punto de sabor amargo.

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