lunes 16.12.2019

Y el cuento cambió en un año

Doce meses después de la llegada de Ricardo Fernández al banquillo, el Villalonga pasó de sufrir en zona de descenso a estar segundo. “Somos serios e competimos moi ben”, dice el capitán Adrián
A sus 35 años, Adrián Santos es el capitán de un Villalonga en el que cumple su decimoprimera temporada  | gonzalo salgado
A sus 35 años, Adrián Santos es el capitán de un Villalonga en el que cumple su decimoprimera temporada | gonzalo salgado

El Villalonga, que mañana recibe en San Pedro al Cambados en el derbi (16.30 horas), ocupa puesto de ascenso directo a Tercera División superado el primer tercio de liga en Preferente. Sin hacer ruido ni entrar en los pronósticos de los a priori candidatos a pelear por las dos plazas que otorgan el billete a la categoría nacional, los celestes se han afianzado en la parte alta. La última victoria en el campo del Arnoia, la novena en catorce partidos, fue otra demostración de que este Villalonga va muy en serio.

Adrián Santos es el capitán, acumula ya 11 temporadas defendiendo la  camiseta celeste en distintas etapas. La primera durante cuatro años, ahora  a sus 35 primaveras afronta su séptimo curso seguido. Ha vivido de todo en San Pedro. Desde la histórica fase de ascenso en Noja, donde acabó de portero en la prórroga, a jugar directamente desde el inicio de un partido bajo palos.  “Este clube é parte da miña vida. Estou moi a gusto, é un clube humilde pero o trato coa xente é de dez, eu fágome unha hora de camiño para vir adestrar porque estou contento”. Adrián es una voz autorizada en el vestuario para analizar la buena marcha del equipo. El punto de inflexión se produjo hace justo un año, cuando Ricardo Fernández llegaba al banquillo.  “Coa chegada de Ricardo collimos confianza, sobre todo ao gañar dous o tres partidos seguidos”. El Villalonga pasó de estar metido en un serio problema con la amenaza del descenso acechando a remontar en la clasificación hasta la zona media alta. Todo ello mientras asentaba las bases de la competitividad que ya es su sello de identidad.

 “Este ano a nivel de adestramentos estamos mellor que o ano pasado. A clave é a mentalidade da xente”, dice el central de Porto do Son. “Non nos marcaron un obxectivo claro, queremos estar arriba, pero non se fixou o ascenso como meta. Non renunciamos a nada, estamos tranquilos, a directiva non mete presión, ao contrario, trasmite confianza”.

En Vilalonga todavía se ven a sí mismos como un invitado en una pelea en la que para Adrián Santos hay tres nombres propios. “Ribadumia  e Céltiga, xunto con Atios, parten co claro obxectivo de ascender, nós non temos esa presión. Eses tres equipos van a estar arriba por planteis e potencial, están un puntiño por riba dos demais, pero nós non nos imos a resignar”.

De sus últimos 34 partidos (los 18 últimos de la temporada anterior y los 14 de la actual), el Villalonga ganó 22. Son números para soñar con ascender, aunque en el vestuario no se hacen ese tipo de planteamientos cuando restan casi dos tercios de campeonato. “O equipo agora mesmo está nun momento moi bo, somos serios, competimos moi ben, somos un equipo moi difícil de gañar”, explica Santos. 

En el Villalonga no miran más allá del siguiente rival, al que por cierto muestran máximo respeto y ven reflejadas ciertas virtudes. “O Cambados é bastante regular, tamén é moi difícil de gañar, nos últimos nove partidos só perdeu un, e foi contra o Atios, iso di moito do competitivo e regular que é. Iso non é casualidade, algo estan facendo ben e mañá para nós vai ser moi complicado este derbi”. Ni Céltiga ni Ribadumia pudieron con los amarillos en los duelos de rivalidad esta temporada.

Comentarios