viernes 30/10/20

Abanca atestigua un cambio en el consumo y el auge del comercio online

El Observatorio de la entidad e Ieside publican un informe sobre el impacto del coronavirus en la economía gallega
Jorge Martínez, Francisco Botas, Juan Carlos Escotet Rodríguez, Miguel Ángel Escotet y Pedro Veiga presentaron el informe | ep
Jorge Martínez, Francisco Botas, Juan Carlos Escotet Rodríguez, Miguel Ángel Escotet y Pedro Veiga presentaron el informe | ep

El confinamiento durante la pandemia del Covid-19 en Galicia ha alentado la compra de alimentos y el comercio electrónico en detrimento del ocio y la actividad comercial, que no obstante se ha recuperado ya hasta en un 93%, según el primer informe del Observatorio Abanca en colaboración con el IESIDE.

El estudio, denominado “Termómetro de la desescalada”, ofrece una radiografía de la actividad comercial y los hábitos de consumo observados en Galicia desde el inicio de la emergencia sanitaria tras el análisis de 106 millones de operaciones con tarjeta realizadas por 875.000 gallegos en 47.000 establecimientos comerciales entre el 1 de enero de 2019 y el 24 de mayo de 2020.

Reducción de la actividad
El presidente de Abanca, Juan Carlos Escotet Rodríguez, el consejero delegado de Abanca, Francisco Botas, y el presidente de Afundación/Instituto de Educación Superior Intercontinental de la Empresa (IESIDE), Miguel Ángel Escotet, presentaron ayer el informe con el que esperan ayudar al tejido productivo.

Según este estudio, la actividad comercial se redujo en la fase de confinamiento hasta el 59% del nivel de referencia precovid y se recuperó ya hasta el 93%. No obstante, en fechas previas al inicio del confinamiento se registró un momentáneo repunte de la actividad comercial por el denominado “efecto acopio”, que llevó a muchos particulares a realizar compras en un nivel superior al habitual.

El informe detecta, asimismo, cambios importantes en la estructura de consumo, con un incremento de la alimentación en la cesta de las familias que pasó de representar el 31,5% en la etapa precovid al 70,2% en el confinamiento. La desescalada ha reequilibrado esta posición hasta el 51,8%.

Por el contrario, el ocio sufre una reducción drástica desde el 8,5% previo hasta el 2,2% actual, a pesar de la entrada ya en la desescalada, una caída que también experimenta el transporte debido al confinamiento.

También el comercio minorista experimentó un importante retroceso desde el 33,7% inicial hasta el 12,6% en el confinamiento, si bien con la desescalada se ha situado ya en el 26,9% de las compras con tarjeta de sus clientes. 

Con respecto a los nuevos hábitos, Abanca constata dos grandes tendencias, aunque ya se notaban antes, que son el crecimiento del comercio electrónico y la elección de la tarjeta como medio de pago principal.

Así, se reducen las retiradas de efectivo (-8,5 puntos) y aumenta el comercio electrónico (+8,1 puntos) en la fase confinamiento.

El presidente de Abanca augura una desaceleración en el uso del dinero físico, lo que califica de “magnífica noticia” no solo por los efectos en los costes bancarios sino también en aras de una “mayor transparencia” en el conjunto de los datos macroeconómicos.

Por provincias, el comportamiento ha sido similar, tanto de caída como de actual crecimiento, si bien en A Coruña y Pontevedra se ha notado un poco más el descenso por el mayor peso del ocio y del turismo.

Sin embargo, Escotet apuntó que la recuperación del consumo está siendo algo más rápida de lo que en un inicio se esperaba.

Comentarios