jueves 24/9/20

Los hogares españoles desecharon 1.352 millones de kilos de comida en 2019

El ministro de Alimentación asegura que el despilfarro alimentario es “una pérdida económica”
Un hombre con un carrito lleno al inicio del confi namiento | AEC
Un hombre con un carrito lleno al inicio del confi namiento | AEC

Planificar mejor las compras es esencial para reducir los desperdicios de alimentos, que sumaron 1.352 millones de kilos en 2019 en España, una cifra elevada y un 1 por ciento más interanual, pese a que la población cada vez está más concienciada.

El despilfarro alimentario “constituye una pérdida económica porque su desembolso no tiene ninguna compensación por parte de las familias”, aseguró a Efe el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, quien incidió además en el negativo significado desde el punto de vista social.

Durante la pandemia, el Gobierno siguió analizando la evolución del consumo de alimentos, aunque las cifras de pérdidas y desperdicios que proporciona las hace sobre una base anual.

Según datos del panel de consumo de 2019 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, adelantados a Efe, ocho de cada diez hogares españoles tiraron comida a la basura el año pasado.

Trece millones más

En total, los hogares desperdiciaron 1.352 millones de kilos de alimentos y bebidas, volumen que creció un 1% anual (equivalente a trece millones de kilos más).

El incremento, aunque menor al de 2018, demuestra que las familias continúan sin gestionar bien la compra y el uso de alimentos, pero cada vez están más concienciadas acerca del problema que esto supone.

“El despilfarro alimentario se cifra aproximadamente en 25 kilos por persona y año, lo cual es una cifra bastante elevada, sobre todo en frutas, hortalizas y derivados lácteos”, aseguró el ministro, que considera, no obstante, que “ha habido una evolución en los últimos años un poco más responsable”. “Es muy importante de cara al futuro una mejor planificación desde el punto de vista de la compra”, remarca Planas. Alude a la mejora del consumo teniendo en cuenta las fechas de compra y de caducidad de los productos, y al aprovechamiento de alimentos frescos, productos transformados y platos preparados.

En 2019, también ocho de cada diez hogares españoles tiraron productos tal y como los compraron, sin haber llegado a utilizarlos. Fueron un total de 1.146 millones de kilos, cerca de 19 millones más que en 2018 (1,7%), mientras que los cocinados o procesados en el hogar finalmente desechados sumaron 206 millones, cinco millones menos (2,6%). Los alimentos empleados en recetas representaron el 15,3% del volumen desperdiciado, frente al 84,7% restante, de productos sin elaborar.

Los hogares con personas de menos de 50 años y las parejas con hijos fueron los que más desperdiciaron productos sin haberlos utilizado previamente, un fenómeno que, por zonas, se dio más en el Levante y el área metropolitana de Madrid.

Los productos que más se tiraron fueron los frescos como las frutas (el 30,8% del volumen desperdiciado de productos sin utilizar), seguidas de las verduras y hortalizas (13,5%) y los lácteos (12,6%). l

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