domingo 18.08.2019

El registro horario avanza en las empresas con dudas y problemas en algunos colectivos

La Inspección de Trabajo denuncia la falta de recursos para poder controlar el cumplimiento de la norma
La ministra de Trabajo en funciones, Magdalena Valerio, junto al secretario general de CCOO, Unai Sordo | Mariscal (efe)
La ministra de Trabajo en funciones, Magdalena Valerio, junto al secretario general de CCOO, Unai Sordo | Mariscal (efe)

Tres meses después de la entrada en vigor del registro horario en las empresas, su implantación avanza, aunque persisten dudas sobre cuál es la mejor forma de medir el tiempo de trabajo y desde la Inspección de Trabajo, que todavía no ha impuesto sanciones, denuncian la falta de recursos para poder controlar el cumplimiento de la norma.

Desde el pasado 12 de mayo, todas las empresas tienen la obligación legal de contar con un sistema de registro donde conste la hora de entrada y salida del puesto de trabajo de cada empleado de forma diaria.

El registro se ha ido implantando en estos tres meses en muchas empresas y se han firmado acuerdos, aunque persisten las dudas sobre la mejor fórmula para hacerlo, y hay procesos de negociación aún abiertos y dificultades en algunos colectivos.

Balance positivo
“En muchas compañías ya está implantado y en otras se sigue negociando”, explicó la presidenta del sindicato de Inspectores de Trabajo, Ana Ercoreca, que hace un “balance positivo” de estos tres meses de la normativa, una reivindicación histórica del colectivo para tener un elemento probatorio en caso de fraude.

Tres meses, reconoció, en los que aún no se han impuesto sanciones y la labor de la Inspección está siendo más de asesorar siempre, eso sí, que vean la intención de ponerlo en marcha (la multa por incumplimiento está entre los 626 y los 6.250 euros).

La presidenta del sindicato de Inspectores de Trabajo recordó además las dificultades con las que trabajan, con escaso personal y medios anticuados y apunta a la conveniencia de contar con un mayor desarrollo reglamentario de la norma.

En España, según datos de la última Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre de 2019, se realizaron 6 millones de horas extraordinarias a la semana, de las que la prácticamente la mitad, 2,9 millones, no se pagan ni, por tanto, se cotizan. 

El secretario general de CCOO, Unai Sordo, criticaba recientemente el intento de “ridiculizar la medida” y de querer confundirla “con un control presencial en el puesto de trabajo”.

El registro, añadía Sordo, debe ser un acicate para regular correctamente todo el tiempo de trabajo, el teletrabajo o el derecho a la desconexión digital.

“Las herramientas que se usen deberían servir para optimizar la organización del tiempo de trabajo. El debate que subyace en todo esto es qué entendemos por tiempo de trabajo”, reflexionó Lidia González, redactora especializada en Laboral de la jurídica Lefebvre. Y en ese punto, y pese a la publicación de una guía por parte del Ministerio de Trabajo, persisten algunas dudas para colectivos como abogados, consultores, periodistas o puestos de trabajo no fijos como comerciales o técnicos. ¿Se empieza a contar la jornada cuando se sale a hacer la visita al cliente o cuando se llega al lugar de la cita? ¿Se computan todas las horas cuando se está de viaje de trabajo? ¿Cómo se miden las pausas? ¿O las comidas de trabajo? 

Con la transformación digital hay muchas y completas herramientas para poder medirlo en todos los casos, añadió Lidia González, que recordó el papel que debe jugar la negociación colectiva para llegar a acuerdos en función de la realidad de cada empresa y sector.

Y desde el sindicato USO, señalan precisamente a la falta de representación sindical en las pequeñas empresas, “donde más irregularidades se suelen cometer con las horas”, como uno de los grandes problemas de la aplicación de la norma.

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