lunes 20.01.2020

De los Cobos considera que los Mossos eran cómplices del Govern para llevar a cabo el 1-O

El coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, coordinador de Mossos, Policía Nacional y Guardia Civil ante la celebración del referéndum del 1 de octubre, declaró ayer en el Supremo que este cuerpo policial catalán fue cómplice del Govern en la celebración de la convocatoria ilegal.

 

Diego Pérez de los Cobos llega al Tribunal Supremo | jj guillén
Diego Pérez de los Cobos llega al Tribunal Supremo | jj guillén

El coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, coordinador de Mossos, Policía Nacional y Guardia Civil ante la celebración del referéndum del 1 de octubre, declaró ayer en el Supremo que este cuerpo policial catalán fue cómplice del Govern en la celebración de la convocatoria ilegal.
Existía una concertación entre los Mossos, el Govern y determinadas plataformas ciudadanas que hizo imposible impedir un referéndum ilegal, porque quien tenía en sus manos la posibilidad de impedirlo era quien lo convocaba, señaló el coronel.
La misión de los Mossos, dentro de la citada concertación, fue facilitar la votación, y con ese objetivo llegaron, según declaró De los Cobos, a vigilar e incluso hasta obstaculizar a las fuerzas de seguridad del Estado.

Cumplir la ley
El coronel explicó ante el juez que su prioridad fue siempre cumplir la ley, incluso por encima de las consideraciones para mantener la convivencia ciudadana que arguyeron los responsables de Interior del Govern y de los Mossos.
Fuentes de la acusación y de las defensas coincidieron en señalar que estas fueron las afirmaciones del coronel, quien dio por seguro que tanto el exconseller de Interior Joaquim Forn, como el exmayor de los Mosos, Josep Lluis Trapero, que recibía órdenes del primero, estuvieron siempre dispuestos a incumplir la prohibición del referéndum dictada por el Tribunal Constitucional.
El coronel Diego Pérez de los Cobos compareció como testigo ante el juez del caso abierto en el Supremo por el procés hacia la Declaración Unilateral de Independencia, Pablo Llarena y prestó durante unas cuatro horas un testimonio que todas las partes presentes en su comparecencia consideraron incriminatorio para los citados Trapero y Forn.
Así lo explicaron varias fuentes, que recordaron cómo De los Cobos tuvo siempre la impresión de que ni Forn ni Trapero tuvieron intención de cumplir el auto del Superior de Justicia de Cataluña que ordenaba la retirada de las urnas y evitar el referéndum.

Proteger la convivencia
Así, en una de sus reuniones para coordinar la labor policial con cargos del Govern, entre ellos Forn, celebrada pocos días antes de la celebración, De los Cobos insistió en la importancia de cumplir la ley. Los dirigentes autonómicos defendieron entonces la necesidad de proteger la convivencia ciudadana, arguyendo que disponían no solo de la parte dispositiva del auto judicial, sino de todo el texto.
Según explicaron abogados de las defensas, De los Cobos reconoció el uso de pelotas de goma y gases lacrimógenos por parte de las fuerzas de seguridad del Estado, pero no la existencia de 1060 personas heridas, pues afirmó que ese número corresponde a los atendidos, de los cuales sufrieron daños reales muchos menos.

En la OTAN
Por otra parte, el Govern disponía antes del referéndum del 1-O de informes en los que se planteaba la posibilidad de que una eventual Cataluña independiente contara con un Ejército integrado por entre 18.000 y 22.000 efectivos, sin servicio militar obligatorio e integrado en la OTAN.
Así se desprende de un informe de la Guardia Civil, elaborado tras analizar el contenido de 53 correos electrónicos intervenidos al ex secretario de Hacienda Lluís Salvadó, uno de los detenidos el 20 de septiembre por orden del titular del juzgado de instrucción que investiga los preparativos del Govern para el referéndum.
El 6 de septiembre, Salvadó envió un correo a una cuenta genérica de la vicepresidencia del Govern, en la que adjuntaba el documento “La seguridad en la República catalana: primeros planteamientos”, en el que los promotores de la independencia planteaban crear un Ejército.
Una vez analizada la situación de algunos países, como Austria o Dinamarca, el documento cifra entre 18.000 y 22.000 el número de efectivos del ejército catalán, y considera que la “República” debería plantearse si quiere un cuerpo de defensa formado por profesionales o por milicias, además de su rol internacional.
Reconoce que el servicio militar obligatorio tiene una imagen “muy negativa” entre los catalanes “debido a la asociación mental que se hace con el Ejército español”, por lo que deja ese debate para más adelante.
En suma, los independentistas entienden que “es más recomendable” tener un cuerpo propio, proporcionado y bien entrenado mejor que convertirse en un país sin ejército.

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