miércoles 2/12/20

Las comunidades prorrogan las restricciones ante la lenta caída de casos de coronavirus

Los fallecimientos en España vuelven a marcar un nuevo máximo mientras se supera el millón y medio de contagios

Un control policial por el toque de queda en Santander | ROMÁN G. AGUILERA fotógrafo
Un control policial por el toque de queda en Santander | ROMÁN G. AGUILERA fotógrafo

Las comunidades autónomas optan por la cautela y, pese a la tendencia favorable de la pandemia de coronavirus, alargan las restricciones o como mucho las moderan de forma ponderada ante el largo descenso previsto para las curvas de contagios, hospitalizaciones y muertes.

Los fallecimientos notificados por el Ministerio de Sanidad (435 para un total de 41.688) volvieron a marcar ayer un nuevo máximo diario de esta segunda ola, en una jornada en la que se superó el millón y medio de contagios (1.510.023), en consonancia con los enfermos diagnosticados en semanas precedentes.

Ese es, en líneas generales, el signo previsto camino del invierno: caída muy lenta de los positivos en Covid-19 que siguen en una altura estratosférica, casi diez veces por encima de lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera el umbral de alarma de la epidemia.

El ritmo de descenso desde la incidencia media acumulada en España por cada 100.000 habitantes cada 14 días muestra esa cadencia: 524 el pasado martes, 514 el miércoles, 504 el jueves, 498 el viernes, 470 el lunes y 465 ayer, con once regiones por encima de la media más Ceuta y Melilla.

Como en otros tantos martes, los retrasos en las notificaciones de los lunes hacen aflorar datos contradictorios que ponen en evidencia, una vez más, el grave problema estadístico que se arrastra sin solución de continuidad durante toda la pandemia.

Como ejemplo la Comunidad de Madrid, donde se multiplicaron casi por cinco los contagios comunicados, al pasar de los 324 de ayer a los 1.517 de ayer, lo que elevó la incidencia acumulada de los 310 a los 324 casos.

Por su parte, la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, celebró la “tendencia clara” de bajada de la incidencia “en el conjunto del país”, pero advirtió de que la cifra “sigue siendo muy elevada”.

No obstante, resaltó que estos datos son “positivos”. “Muestran que vamos en la dirección correcta”, argumentó Montero, aunque señaló de que la situación en los distintos territorios españoles es “claramente desigual”.

“Debemos seguir manteniendo la guardia alta y aplicando las restricciones que están formulando las administraciones sanitarias”, reclamó Montero en la cuarta semana del estado de alarma.

Ante esta situación, las comunidades prorrogan o levantan ligeramente algunas de sus medidas, como Cataluña, que tiene previsto iniciar el próximo lunes una desescalada en cuatro fases, que permitiría inicialmente abrir los bares y restaurantes con aforos de hasta el 30 % hasta las cinco de la tarde, con la previsión de que en Navidad pueda haber reuniones de hasta 10 personas. Además compró ocho millones de pruebas de detección.

Por su parte, el sector de la restauración en Cataluña rechazó ayer de plano la propuesta de Salud para la reapertura de locales, el mismo día que presentaron su propio plan, que aseguraron habían consensuado con la Conselleria de Empresa.

Así, explican que consistiría en la apertura a un 30 % de aforo en el interior de los locales, que llegaría hasta el 50 % si se pueden mantener las distancias de dos metros entre las mesas.

Además, las terrazas podrían abrir al 100 % , siempre que se pueda mantener la distancia de seguridad, la utilización de las mascarillas entre plato y plato, ventilación y las medidas de higiene recomendadas, y además el horario de apertura se alargaría hasta las 23.00 horas.

No obstante, sí tiene previsto mantener Cataluña el cierre perimetral, que ayer prolongó la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Cantabria, mientras se extienden a otros tres concejos asturianos

En los próximos días se sumarán otras comunidades autónomas a medida que venzan las prórrogas de una medida que decidieron no imponer las regiones de Canarias, Baleares y Galicia y que Madrid sólo adoptó en los recientes puentes.

Esa medida es la que, según el gobierno de Castilla y León, le propuso el ministro de Sanidad para que aplicara en la capital española más afectada por la epidemia, Burgos, en lugar del confinamiento domiciliario, solicitado para hacer frente a una incidencia de más de 1.800 casos que ayer bajó a 1.306. Burgos se prepara ahora para cribados masivos y mas restricciones.

 Por su parte, Castilla y León extenderá los análisis de aguas fecales a institutos y universidades y continuará con los cribados masivos con test de antígenos de segunda generación.

Asimismo, el consejero de Sanidad de Canarias, Blas Trujillo, señaló ayer que están preparando un protocolo para ofrecer PCR o test de antígenos a los residentes que regresen a las islas para las fiestas navideñas.

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