jueves 12.12.2019

Felipe VI insta a impedir que renazcan en España el rencor y el resentimiento

 

El homenaje de la princesa de Asturias a la Carta Magna acompaña al rey en su alocución navideña

 

Felipe VI pronuncia su mensaje de Navidad | ballesteros (efe)
Felipe VI pronuncia su mensaje de Navidad | ballesteros (efe)

El rey hizo un llamamiento a garantizar una convivencia basada en el respeto a la Constitución, que cuide los “profundos vínculos” entre españoles, y a impedir que renazcan “el rencor y el resentimiento”, actitudes que forman parte de la “peor historia” de España.


En un mensaje de Navidad en el que no mencionó expresamente a Cataluña, Felipe VI se dirigió sobre todo a las generaciones más jóvenes y centró sus palabras en la necesidad de asegurar “una convivencia en la que la superación de los grandes problemas y las injusticias nunca puede nacer de la división, ni mucho menos del enfrentamiento, sino del acuerdo y la unión ante los desafíos y dificultades”.


Desde el primer momento, el monarca quiso dejar claro que le siguen preocupando “muy seriamente” la cohesión social y territorial, la economía y el paro, la educación, la corrupción, el terrorismo y la violencia contra las mujeres, “una violencia de tan triste actualidad y que merece siempre nuestra repulsa y condena más enérgica y el empeño de toda la sociedad para erradicarla de nuestra vida”.

La obra más valiosa

Felipe VI argumentó que la convivencia –”que siempre es frágil”– es “la obra más valiosa” de la democracia española, “el mejor legado” que se puede confiar a las generaciones más jóvenes, y, por tanto, “debemos evitar que se deteriore o se erosione, debemos defenderla, cuidarla, protegerla”.


Una convivencia que se basa en la consideración a “las ideas y los derechos de los demás”, que requiere “que cuidemos y reforcemos los profundos vínculos que nos unen y siempre nos deben unir a todos los españoles”, que “es incompatible con el rencor y el resentimiento” y que exige el respeto a una Constitución que “ampara, protege y tutela nuestros derechos y libertades”.


“Ahora debemos valorar con orgullo lo que somos, lo que hemos hecho y confiar en lo que podemos hacer entre todos, alejando el desencanto o el pesimismo”, reflexionó el rey, para concluir: “Debemos ser conscientes de la nueva realidad que nos impone el siglo XXI y ser capaces de alcanzar consensos cívicos y sociales que aseguren el gran proyecto de modernización de España”.

Trabajar juntos

Don Felipe, convencido de que todos pueden hacer mucho por el bien común “apoyando a quien cumple con su obligación”, rindió homenaje a la Carta Magna en su 40 aniversario y recordó que quienes vivieron la Transición saben bien que si algo definió a aquellos años fue “el valor de trabajar juntos y unidos” por el futuro del país y la voluntad de entenderse y “llegar a acuerdos”.


Pese a “estar muy distanciados por sus ideas y sentimientos”, a todos les unía el objetivo de “la democracia y la libertad en España”, así como el de “definir unas reglas comunes que garantizaran nuestra convivencia”, señaló el rey, quien instó a que “esos principios no se pierdan ni se olviden, para que las reglas que son de todos sean respetadas por todos”.


El rey se dirigió a los españoles en Nochebuena desde el salón de audiencias del palacio de la Zarzuela, donde le acompañaba una fotografía de la princesa Leonor durante la lectura de la Constitución y un libro sobre el Toisón de Oro, que este año recibió la heredera de la Corona.


Con traje azul marino, camisa blanca y corbata azul con flores rojas, Felipe VI compareció ante los ciudadanos sentado en la sala en la que suele recibir a sus invitados, un escenario que utilizó el año pasado por vez primera para su alocución, aunque esta vez el fondo fueron los ventanales que se abren a los jardines del palacio.


Al igual que hace un año, las banderas de España y de la Unión Europea destacaron junto al monarca, en un espacio en el que aportan el toque navideño a la escena maceteros con flores de Pascua, un abeto del jardín decorado con luces y un sencillo belén –la Virgen con el Niño Jesús en su regazo y de San José– sobre una de las dos cómodas que se pueden ver en las imágenes.


Destaca, a la derecha del rey, una instantánea enmarcada en la que aparece don Felipe junto a su hija Leonor durante el acto conmemorativo de la Constitución celebrado el día que la princesa cumplió trece años, una imagen que recoge el momento en que la heredera de la Corona daba lectura al artículo 1 de la Carta Magna.


“España se constituye en un Estado social y democrático de derecho...”, comenzó a leer aquel día ante los máximos representantes del poder ejecutivo, legislativo y judicial la princesa Leonor, que tomaba así la palabra por primera vez en un acto oficial con la lectura de un artículo constitucional que concluye: “La forma política del Estado español es la monarquía parlamentaria”.


El simbolismo de esta fotografía se refuerza con el de tres libros que se apilan bajo ella: uno publicado con motivo del 50 cumpleaños del monarca y dedicado a la representación de los reyes de España en la Filatelia, un volumen del historiador Alfonso de Ceballos-Escalera sobre la Orden de Carlos III, monarca cuyo legado aprecia especialmente don Felipe; y otro sobre la Insigne Orden del Toisón de Oro.


Este año, el mismo día que él cumplía 50, el rey impuso el Collar del Toisón de Oro, la orden dinástica más prestigiosa del mundo, a la princesa Leonor, que se estrenaba así como protagonista de un acto institucional.

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