viernes 21.02.2020

Un imputado por las tarjetas B declara que se les aconsejó que no retiraran dinero en efectivo

El exmiembro de UGT en la Comisión de Control de Caja Madrid Rafael Eduardo Torres afirmó en la Audiencia Nacional que cuando la entidad le entregó una tarjeta para gastos de representación, se le dijo que “no era recomendable sacar en efectivo” porque ese “no era su destino”.

Juan Iranzo durante una intervención en el Consejo Económico	archivo
Juan Iranzo durante una intervención en el Consejo Económico archivo

El exmiembro de UGT en la Comisión de Control de Caja Madrid Rafael Eduardo Torres afirmó en la Audiencia Nacional que cuando la entidad le entregó una tarjeta para gastos de representación, se le dijo que “no era recomendable sacar en efectivo” porque ese “no era su destino”.

Torres fue uno de los que continuó tirando de su tarjeta “black” algunos meses después de dejar su cargo en julio de 2006 porque la persona que se la dio, el exvicesecretario Vicente Espinosa, le “indicó” que “iba a seguir funcionando”, pues la caja “admitía pagos y gastos en los meses posteriores” al abandono del puesto.

Y paró de usarla porque “dejó de estar operativa”, según la declaración que prestó ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu el  marzo.

El representante de los trabajadores por UGT relató que su visa era para gastos de representación, que podían incluir viajes, comidas o vestuario.

Papelería e imprenta

Otra partida fue a parar a “gastos de papelería e imprenta”, en realidad “circulares, informes y publicaciones” que UGT hacía “para el ámbito en Caja Madrid” y sus más de 12.000 empleados, “dando difusión a la actuación del sindicato” y suya “personal” en los órganos de gobierno y en la asamblea general.

“Era necesario difundir nuestra labor, al fin y al cabo era una labor de difusión entre los que eran nuestros representados, que eran los trabajadores de la caja”, precisó.

A diferencia de otros, Torres sí tuvo número PIN, aunque se le trasladó que “no era recomendable” retirar en efectivo porque “no era el destino propio de la tarjeta” y, en su opinión, porque ello “tampoco tenía mucha lógica para una cobertura de gastos de representación”.

También tuvo PIN su compañero en la Comisión el también sindicalista de UGT Miguel Ángel Abejón, pero al principio, hasta que se lo quitaron al aumentarle el límite de su tarjeta.

Al contrario que el anterior, Abejón entendió su tarjeta visa como un complemento salarial, por lo que creía que la caja incluía estos ingresos en su certificado de haberes. Ello llevó al juez a preguntarle por qué, siendo un complemento retributivo, se le quitó el PIN, a lo que Abejón responde: “Cuando entré en la caja no tenía esa actitud de exigir nada”.

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