jueves 21.11.2019

Reportaje | La ciudad coruñesa ganó terreno al mar y tuvo que exigir medidas a sus vecinos

La urbe fue creciendo desde el siglo XVIII, gracias a los metros quitados a la costa marítima; sin embargo, esto hizo que el vecindario tuviese que asumir diversas normas. Por ejemplo, la junta de policía dictaminó que la tierra y basura que resultase de las obras de cada barrio, tuviesen que depositarse en sitios determinados

Edificio de los Correos de Indias: más tarde, Fábrica de Tabacos y hoy, sede judicial | AEC
Edificio de los Correos de Indias: más tarde, Fábrica de Tabacos y hoy, sede judicial | AEC

La ciudad de A Coruña fue creciendo desde el siglo XVIII a merced de los terrenos ganados al mar. Es la urbe costera de España que, posiblemente, más terreno logró extraer del mar y cuya franja costera arranca desde el Parrote y finaliza en la Palloza-San Diego; sin olvidar que el primer paso dado para ejecutar dicha absorción se lleva a cabo con el edificio de los antiguos Correos de Indias, más tarde, Fábrica de Tabacos, y hoy, sede judicial de A Coruña.

Para rellenar los antiguos puestos defensivos de la ciudad y llevar los escombros allí a donde hiciesen falta, la junta de policía  dictamina, el 28 de enero de 1802,  que la tierra y basura que resultasen de las obras que se hiciesen en la Ciudad Alta, se conducirían y descargarían en los cajones de la obra nueva de la Estrada, que están debajo del baluarte de Santa Bárbara y Fraguas de Artillería.

Las del barrio de Santo Tomás, Atocha, San Roque y la población que comienza desde la calle de Panaderas hasta Riego de Agua, se descargarían en la parte honda del barranco de los Pelambres (Pelamios).

Las de las obras ejecutadas desde las casas de Riego de Agua, Consulado y fuente de San Andrés se conducirían a los hoyos o Barrancos y terreno del entorno de los Hornos de la Provisión de los víveres, en el Orzán (relleno del Arenal del Orzán)

En San Andrés
Las que resulten de la fuente de San Andrés, hasta encontrarse con las Puertas de Arriba y Abajo, se descargarán, saliendo por la Puerta de Arriba, a la espalda de los arcos de la cañería de la fuente que allí se halla (hoy, plaza de Pontevedra) y saliendo por la Puerta de Abajo, a la izquierda de la última surtida o en la derecha. Los llenos de los huecos expresados en las dos Puertas se llevarán a la Laguna que se halla en el Glasis, en medio de las dos expresadas puertas (hoy, Juana de Vega;  y terrenos del entonces llamado Campo de Carballo).

Se establece que los vecinos del barrio de Garás no echen escombros a la mar, por encima del andén que tienen al frente de sus casas, y que los conduzcan a los parajes por los que salgan de la Ciudad. Que no se corte árbol alguno de la Alameda, inmediata a la calle de las Bestias (hoy, calle de la Alameda), cuyos vecinos serán responsables a cualquiera que se halle arrancando o maltratando, en caso de que no indiquen el verdadero autor del atentado (hoy, entre la sede del Banco de España y calle de San Andrés)

A cualquiera que faltase al cumplimiento de lo expresado se le exigirá la multa de ocho reales, impuesto por ordenanza, además de las providencias que corresponden por seguir la reincidencia y circunstancias del delito.

Arranque de piedra
Y para que todo el vecindario esté instruido y nadie pueda alegar ignorancia, el corregidor dispondrá que se publique bando y fijen edictos, haciendo saber al gremio de carreteros y maestros de obras para que cumplan. Con la misma fecha anterior, se indica que los maestros de obras, canteros o particulares que necesiten arrancar piedra, para cualquier obra, lo ejecuten desde la primera arqueta en que pasa el camino de Bergantiños, por encima del conducto del agua, siguiendo la dirección al barrio de Santa Lucía, al pie siempre de las alturas de Santa Margarita, Nelle y Santa Lucía. De ningún modo,  desde aquella línea hacia la plaza y con la advertencia a que los cortes para el arranque deben ser perpendiculares y sin formar excavaciones ni hendiduras.

El 27 de febrero del propio año, la junta acordó que el arquitecto descubra y reconozca la arqueta en las inmediaciones de la Capilla de Atocha, haciendo también las investigaciones que le parezcan convenientes para aclarar cualquiera duda que pudiera ofrecérsele.
       
Bomba de apagar incendios
El 22 de febrero del mismo año y conviniendo que se hiciera uso de la bomba para apagar incendios en el ayuntamiento, la junta acordó que se le pasase oficio a la persona que se destinase para el reconocimiento e inspección de su actual estado.

El día 27, en la junta se vio la contestación del Ayuntamiento al oficio que se le pasó para el franqueo de la bomba de apagar incendios y respecto a manifestarlo para su conocimiento, acordó que la junta encargase esta operación y la dirección de su composición al capitán retirado José Rúter, a cuyo fin se le llevaría a su casa, dándole los operarios que pida. El arquitecto formará la relación a la que asciendan los gastos, para que se satisfaga su importe por el tesorero, con la mayor brevedad a cuenta de gastos eventuales.

El 14 de marzo, en la junta y teniendo presente la habilitación de la bomba de apagar incendios, se necesita conducirla al Ferrol, junto al capataz retirado don José Bister.

Fuente de San Juan    
El 25 de junio, en la junta se trató el punto del asunto de la fuente inmediata a la capilla de San Juan, en el barrio de Santo Tomás, de la pescadería de esta ciudad. Acordaron, que se levantase sin la menor dilación su cañería antigua y construyese otra hasta salir al Campo de la Horca que, en el naciente de la fuente, se hiciese la bóveda en los términos que manifestó el director de ingenieros y se diese orden al arquitecto Fernando Domínguez para que diese cuenta de lo que ocurriese para la providencia conveniente.

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