martes 10.12.2019

Reportaje | Recuerdo de A Coruña: una historia monumental y maltratada por el tiempo

La ciudad tiene diversos rincones que rinden homenaje a los personajes clave de la vida gallega, que marcaron el devenir, en todas las facetas posibles, de la región, pero que hoy en día se muestran deterioradas por el paso de los años y por las costumbres “incívicas” de algunos habitantes que dañan este tipo de piezas culturales

Los homenajes al Libro, a Eduardo Pondal y a Manuel Murguía
Los homenajes al Libro, a Eduardo Pondal y a Manuel Murguía

A Coruña cuenta con múltiples recuerdos a las diferentes personalidades que marcaron el devenir histórico, político y cultural de Galicia, pero que hoy en día no están tratados como deberían.


El monumento a Pondal, se trata de una obra de Fernando Cortés Bugía, natural de Betanzos, configurado como un busto de mármol, sobre una pequeña base del mismo material, con una inscripción tallada en una placa. Todo el conjunto se sitúa sobre una peana de granito.                      


El monumento a Castelao, se inauguró en 1986, obra de Manuel Ferreiro Badía, natural de A Coruña. Se instala a iniciativa de la propia Corporación Municipal, como homenaje a la obra del autor, en los Jardines de Méndez Núñez. La escultura es de una sola pieza de granito, que representa el busto de Castelao a medio cuerpo, sosteniendo en su parte frontal un bastón, a su espalda aparecen tallados, un hórreo y un cristo en la cruz.


La misma aparece muy desgastada y desfigurada, a consecuencia de los daños sufridos por el paso del tiempo y los actos vandálicos, al igual que acontece con otros de los que existen en los Jardines de Méndez Núñez.                      
El monumento al Doctor Hervada, es obra del escultor coruñés José Escudero, y costeado por sus conciudadanos, un año después de su fallecimiento, se trata de un busto de bronce en negro, situado sobre una peana de granito pulido en tono grisáceo, bajo la misma existe otro de granito color rosáceo, con una base en tono gris, sustentado todo ello por una base de cemento.


Su estado de conservación, es de abandono, desapareciendo del monumento las letras de su dedicatoria, al igual que acontece con la mayoría de los situados en los Jardines de Méndez Núñez.


El monumento a Emilia Pardo Bazán es una estatua de bronce que se asienta en el antiguo emplazamiento, en lugar de la original de piedra blanca de arenisca. Es obra de Lorenzo Coullaut Varela, escultor sevillano, e inaugurada en 1916. Cuando esta se retira en 2006, los análisis de restauración indican que había sufrido 350 actos vandálicos, según lo atestiguaron sus numerosos descorches, siendo alguno de los mismos de importancia.


Debido a tales incívicos actos promovidos por los modernos “vándalos”. Desde octubre de 2007, la estatua ocupa el lugar que, el entonces Alcalde de la ciudad Javier Losada, da por inaugurado dejando ver el nuevo monumento en bronce a la célebre escritora coruñesa, cuya obra costó, junto con la restauración de la original, 600.000 euros, que el erario público tuvo que hacer frente y que salió, por supuesto, de los impuestos de los ciudadanos coruñeses.


En su lado derecho se observa la desaparición de una de las placas conmemorativas y el césped en su entorno se halla muy castigado por la muchedumbre que habitúa a situarse en ese entorno en sus algaradas nocturnas.


El monumento al Libro, es un conjunto de tres figuras, dos adultos y un niño que muestra un libro con el brazo extendido hacia el firmamento, la cual sería costeada por la Federación de Libreros de A Coruña. Ubicada en los Jardines de Méndez Núñez, en una especie de cerca rodeado de un muro vegetal, frente al kiosco Alfonso, con su base de granito, 


El autor de esta obra, sería Manuel Pablo Budiños, natural de Lugo, un experto escultor en temas figurativos, llegó a ser, uno de los más importantes de Galicia en su género. La firma del autor figura grabada en el libro que sujeta el hombre.


Cuando acontece un triste suceso, por el cual fue retirada la estatua, en que jugaban unos niños, con tan mala fortuna, que esta se desploma sobre aquellos, dejando herido a uno de los mismos. Esto sucedía en 2010, cuando los anclajes ya de por si muy desgastados y que algún desaprensivo cortó con idea de llevarla, sin saber con que fin. Después de largo tiempo ausente, se repuso, cuando la misma se encontraba en unas condiciones de mantenimiento idénticas al resto de los monumentos coruñeses, de completo desinterés por parte del municipio.

Hoy brilla como un homenaje a la cultura, ya que así fue concebida en su momento.


El monumento a Murguía, obra escultórica de Fernando Cortés Bugía, natural de Betanzos, se trata de un busto labrado en bronce con patina dorada sobre una base de granito negro pulido. El conjunto se eleva sobre una alta peana de granito rosa y sobre su frontal debía aparecer una inscripción cuyas letras habían desaparecido de su lugar. Cuenta con una placa de bronce coronada con una medalla, donde aparece la figura de Murguía.

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