lunes 10/8/20

Sánchez asume en Suecia que habrá que hacer renuncias para lograr un acuerdo europeo

El primer ministro sueco se mostró reaccio a las ayudas directas, pero señaló su voluntad de negociar
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i) durante su encuentro con el primer ministro sueco, Stefan Löfven  | efe
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i) durante su encuentro con el primer ministro sueco, Stefan Löfven | efe

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, asume que todos los estados de la Unión Europea, España incluida, tendrán que hacer renuncias para lograr un acuerdo sobre el fondo de recuperación europeo y el marco presupuestario plurianual. 

El jefe del Ejecutivo español viajó a Suecia para reunirse con el primer ministro del país, Stefan Lövfen, dentro de su ronda con dirigentes europeos para acercar posturas de cara a la cumbre de este viernes y sábado. Una ronda que finalizó ayer en París con un encuentro con el presidente francés, Emmanuel Macron.

Suecia es uno de los cuatro países denominados “frugales”,, los más reticentes con el fondo, sobre todo en lo que se refiere a las ayudas directas.

Lövfen no dudó en admitir estas reservas al defender que el reparto del fondo se haga en su totalidad través de créditos. Aunque como Sánchez subrayó su disposición a ceder, porque si no renuncian todos a algo será imposible en acuerdo.

Los dos, en cualquier caso, aseguraron que quieren que se llegue al consenso en julio. “Si retrasamos la respuesta retrasamos la recuperación, y eso es algo que no nos podemos permitir”, señalaron, aunque admitieron que será difícil conseguirlo en el Consejo del 17 y 18 de julio. 

Pese a la buena relación entre ambos dirigentes socialdemócratas y el clima distendido de este encuentro, son muchas las diferencias que siguen separando a Suecia y a España ante la negociación europea, como lo son también las que Sánchez mantiene con el primer ministro holandés, Mark Rutte, con quien se reunió hace dos días en La Haya.

Fuentes del Ejecutivo español aseguraron, no obstante, que Sánchez tuvo la posibilidad en estos encuentros de mostrar a los dos escépticos dirigentes que España es un país “serio” y tiene muy bien “estudiado” todo lo que planea hacer y les ha expuesto sus “exhaustivos” planes nacionales.

Sánchez defendió así, tanto en Harpsund como en la Haya, que lo que reciba de este fondo le servirá para acelerar las reformas económicas que tiene planeadas y que estos países reclaman.

El Gobierno español entiende además, que es importante para Europa que no se produzca una fragmentación financiera ni se penalice a los países a los que el Covid-19 golpeó más fuerte y que ya tienen un nivel de deuda muy elevado, como España.

En la comparecencia de prensa, tanto Sánchez como Lövfen admitieron lo difíciles que se presentan las negociaciones en el Consejo Europeo del viernes y el sábado, la primera reunión presencial de Los Veintisiete desde que estalló la pandemia. 

El primer ministro sueco reconoció que el principal escollo para él son las transferencias a fondo perdido y él prefiere créditos. 

Pero al igual que Sánchez, reconoció el acuerdo que necesita la unanimidad de todos los estados miembros. “Nadie va a una negociación con el espíritu de decir no, sino que va con el espíritu de poder decir sí”, señaló. 

Por su parte, el presidente español aseguró que está haciendo su parte, con las leyes que se están aprobando y las reformas que se están acometiendo o a las que se comprometió, centradas sobre todo en la transición digital.

En Moncloa aseguran que tras estos encuentros y tras escuchar los argumentos de Sánchez los “frugales” se mostraron más sensibles a las posiciones españolas. 

Asimismo, insisten en que Sánchez pudo responder a todas las cuestiones que le plantearon tanto Rutte como Lövfen, más reticente con las ayudas directas.

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