domingo 12.07.2020

Sánchez cree que muchas comunidades saldrán del estado de alarma en unos días

Sanidad abre la posibilidad de acortar la permanencia 
de catorce días 
en una etapa
Sánchez participa en la reunión con los presidentes autonómicos | efe
Sánchez participa en la reunión con los presidentes autonómicos | efe

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comunicó ayer a los presidentes autonómicos que “si nada se tuerce” muchas comunidades estarán fuera del estado de alarma “en los próximos días” y la totalidad del país recuperará la movilidad a finales de junio o principios de julio.

Sánchez lo trasladó así a las líderes territoriales en la videoconferencia que mantuvieron ayer y en la que se abordaron  como temas principales la recuperación del turismo y el proceso de desescalada, en el que todo el país abandona hoy la fase cero.

Quejas por la reunión

Algunos presidentes, con más vehemencia el lehendakari Íñigo Urkullu, se quejaron del formato de estas videoconferencias  y cuestionaron su utilidad. Desde que entró en vigor el estado de alarma se celebraron once.

A estas quejas, Sánchez respondió que habrá videoconferencias semanales todo el mes de junio y posteriormente se verá la cadencia pero se trata, dijo de un espacio consolidado que hay que mantener.

Por su parte, El ministro de Sanidad, Salvador Illa, aseguró que, si bien el criterio fijado es que un territorio permanezca catorce días en una fase antes de pasar a la siguiente en el proceso de desescalada, este plazo se puede acortar en función de cómo evolucione la pandemia.

Así lo apuntó Illa en una rueda de prensa posterior a la reunión telemática con las comunidades desde el palacio de la Moncloa, junto con la ministra portavoz, María Jesús Montero, al ser preguntado por la posibilidad de que las provincias pueda superar las fase en la que actualmente se encuentran antes de tiempo.

Pendientes de la evolución

Illa explicó que el plazo de transición en la desescalada está fijado en 14 días en cada fase, pero “en función de cómo evolucione la pandemia” puede haber opciones de “modificar”.

Y añadió: “Lo que hay vigente es lo que se acordó (catorce días) y estado de alarma se aplicará donde sera necesario y el mínimo tiempo necesario. Vamos

a ir tomando las decisiones oportunas”.

El ministro reiteró que la desescalada es un proceso “gradual, simétrico y flexible”, el que se estudia el ritmo epidemiológico de cada unidad territorial y ha dejado claro que la mayoría de presidentes autonómicos manifestaron que están a favor de seguir limitando la movilidad que rige bajo el estado de alarma.

Con todo, Illa señaló que, tal y como está planteado, la movilidad fuera de la provincia se permitirá en la fase 3, una situación a la que toda España llegue a finales de junio o principios de julio.

Precisamente hasta que no esté en fase tres no se pueden abrir los gimansios, recordó el titular de Sanidad preguntado por estos establecimientos que, ha dicho, “requieren especial atención”, pues en ellos se hacen uso compartido de elementos y zonas comunes como vestuarios.

Por otra parte, La ministra portavoz, María Jesús Montero, aseguró ayer que la Secretaría de Estado de Comunicación está trabajando con Sanidad “las medidas imprescindibles” para que se puedan retomar las ruedas de prensa presenciales en el complejo de la Moncloa, suspendidas a raíz del estado de alarma.

Montero precisó que confía en que se puedan recuperar las ruedas presenciales “en los próximas días o semanas”.

Normalidad

“Ojalá que en los próximos días podamos tener la normalidad de las ruedas de prensa. Es mucho más fácil dirigirse a las personas en presencia física que no en una pantalla, extraordinariamente más impersonal”, señaló Montero.

Estas rueda de prensa se suspendieron cuando se desencadenó la crisis y pasaron a ser telemáticas. En un principio estuvieron rodeadas de polémica ya que el método empleado por la Secretaría de Estado de Comunicación suponía que las preguntas se enviaban antes o durante la rueda y pasaban el filtro del departamento antes de ser formuladas.

Eso provocó que casi un centenar de periodistas de diversos medios de comunicación suscribieran un manifiesto titulado “La libertad de preguntar” en el que exigían al Gobierno ruedas de prensa libres y sin control previo.

El manifiesto generó la intervención de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España y la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) que lograron que mejorase el sistema y se permitiera cada día preguntar en directo a un grupo de cinco o seis periodistas.

Comentarios