domingo 29/11/20
BRASIL CINE

Los festivales internacionales extienden la alfombra roja al cine español

 La etiqueta de "españolada" parece ser historia. Ahora, la industria cinematográfica española vive una época dorada con un nuevo cine "indie" que está conquistado decenas de festivales. El último, en la ciudad brasileña de Fortaleza.

La directora Isabel Coixet. EFE/Archivo
La directora Isabel Coixet. EFE/Archivo

Fortaleza (Brasil), 23 jun (EFE).- La etiqueta de "españolada" parece ser historia. Ahora, la industria cinematográfica española vive una época dorada con un nuevo cine "indie" que está conquistado decenas de festivales. El último, en la ciudad brasileña de Fortaleza.

"Está habiendo un terremoto subterráneo en el cine español", asegura a Efe el gallego Alfonzo Zarauza, uno de los jurados del Festival Iberoamericano de Cine de Ceará, que cumple un cuarto de siglo homenajeando las producciones hispanas.

Según Zarauza, "debido a la crisis, hay una serie de directores jóvenes que se están atreviendo a hacer películas arriesgadas con poco dinero y mucha valentía".

El comisario del festival, el madrileño Pablo Arellano, coincide con su colega: "cada vez es más difícil hacer cine en España, pero el cine español está más vivo que nunca".

Para Arellano, este cambio también está íntimamente ligado a la coyuntura económica: "el que hace películas ahora es por necesidad, no para enriquecerse", por eso, "son filmes con poco presupuesto e ideas muy fuertes que están ganando reconocimiento internacional".

En otras palabras: "un cine comprometido, pequeño, pero con mucha personalidad", complementa.

Desde la Berlinale -que abrió con el filme de Isabel Coixet 'Nobody wants the night'-, a los "Spanish Film Festival" de Londres, Amsterdam, Nantes y Australia no han dudado en reconocer una revolución en el séptimo arte español.

Tampoco lo han hecho el Festival de Nuevo Cine Español de Washington y Miami, el "Different!" de París o la Mostra Internacional de Cine de Sao Paulo.

"Lo de 'españolada' es un estigma porque el cine español fuera de nuestras fronteras tiene mucho prestigio", sostiene Zarauza. Y agrega: "deberíamos mudar la idea de que nuestro cine es una marcianada banal".

Un cambio que comienza a andar solo propulsado por el éxito de 'Ocho apellidos vascos', el largometraje nacional más taquillero de todos los tiempos: 56 millones de euros (62,5 millones de dólares) y 9,5 millones de espectadores.

El último año, incluso, la industria española registró los mejores datos de su historia con una recaudación de 123 millones de euros (137,6 millones de dólares).

Sin embargo, la buena salud creativa y taquillera de la que goza este séptimo arte, que muchos han tildado de "espejismo" y de "milagro", contrasta con la poca inversión que recibe.

Y es que el presupuesto medio de los filmes españoles está en caída libre. Mientras en 2009 era de 3 millones de euros (3,3 millones de dólares), ahora gira entorno a los 1,2 millones de euros (1,3 millones de dólares).

Con el incremento del IVA cultural al 21 %, el recorte de ayudas a la producción en más de un 60 % entre 2011 y 2014 y la reforma fiscal -anunciada en junio y aprobada en noviembre- que se limitó a elevar la desgravación del 18 al 20 %, la industria española parece encarnar el dicho de que "el hambre agudiza el ingenio".

"Desgraciadamente tenemos un Gobierno que no apuesta por el cine español y es un error estratégico, cultural y económico. No hay ningún país con una economía importante sin un cine y una cultura relevantes", lamenta Zarauza.

Para el guionista y cineasta, la explosión de nuevos talentos debe ir acompañada de una "política cultural osada y de protección" frente a las superproducciones estadounidenses: "si el mercado es el que rige los destinos, tenemos todas las de perder porque no podemos competir (con Hollywood)".

A pesar de ello, la meca del cine mundial también se ha rendido a los hechizos hispánicos y ya hay toda una nueva generación de creadores cinematográficos españoles que han dejado huella en la cuna de las estrellas.

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