miércoles 15.07.2020

Los inicios de la agricultura domesticaron a los gatos

Los gatos domésticos se remontan a sendas oleadas, ligadas al desarrollo agrícola en Oriente Medio y como resultado de migraciones humanas desde el Antiguo Egipto. Su misión era cazar roedores.
Un trío de investigadores ha presentado sus conclusiones preliminares acerca de un estudio de ADN mitocondrial que llevaron a cabo como parte de un esfuerzo para aprender más sobre la historia del actual gato doméstico.

El gato Fergie, protagonista de una película, posa a la entrada de un estreno cinematográfico reuters/ M. ANZUONI
El gato Fergie, protagonista de una película, posa a la entrada de un estreno cinematográfico reuters/ M. ANZUONI

Los gatos domésticos se remontan a sendas oleadas, ligadas al desarrollo agrícola en Oriente Medio y como resultado de migraciones humanas desde el Antiguo Egipto. Su misión era cazar roedores.

Un trío de investigadores ha presentado sus conclusiones preliminares acerca de un estudio de ADN mitocondrial que llevaron a cabo como parte de un esfuerzo para aprender más sobre la historia del actual gato doméstico.

Para obtener más información sobre la ascendencia del gato común, el equipo obtuvo muestras de ADN mitocondrial de 209 gatos de varios sitios arqueológicos en todo el mundo. Las edades de los restos iban desde aproximadamente 15.000 años hasta hace sólo 300 años.

Después de la secuenciación de las muestras, los investigadores hicieron algunos descubrimientos interesantes que rodean la historia de colaboración de los gatos con los seres humanos. La primera era que parecía haber dos grandes olas migratorias para la expansión de estos felinos: la primera tuvo lugar no mucho después del desarrollo de la agricultura, y la segunda poco después de la domesticación de los gatos en el antiguo Egipto.

Los investigadores sugieren que la primera ola fue resultado de pequeños gatos que hacían frente a las crecientes poblaciones de roedores que consumían el grano de sus cultivos.

Hubo también otras sorpresas. Una fue que los feroces vikingos tenían debilidad por los pequeños gatos (uno de ellos fue encontrado enterrado junto a su amo en una fosa común que se remonta a hace 1.000 años). La otra fue que los gatos atigrados no evolucionaron hasta los tiempos medievales. n

Comentarios