lunes 01.06.2020

Un pesquero de Fisterra encalla contra las rocas en la zona do Ézaro

El barco pesquero “Hermanos Pampín”, con base en el puerto de Fisterra, encalló ayer a primera hora de la mañana tras sufrir un fallo en la máquina a la altura de Punta Finsín.

El pesquero de Fisterra quedó destrozado contra las rocas do Ézaro después de naufragar	foto fuentes
El pesquero de Fisterra quedó destrozado contra las rocas do Ézaro después de naufragar foto fuentes

El barco pesquero “Hermanos Pampín”, con base en el puerto de Fisterra, encalló ayer a primera hora de la mañana tras sufrir un fallo en la máquina a la altura de Punta Finsín, justo bajo la ubicación del cementerio del Ézaro, entre el Ayuntamiento de Dumbría y el de Cee, sin que hubiese que lamentar daños personales entre los integrantes de la tripulación.

La noticia llegaba a Salvamento Marítimo de Fisterra a las 07.39 horas que, tras una llamada del pesquero “Marrajo 3”, articulaba un dispositivo de rescate de los cinco tripulantes del barco, según la web quepasanacosta. com.

Al lugar se desplazaron la embarcación “Salvamar”, el helicóptero de la Xunta, Protección Civil y también la embarcación “Don Inda”, pero afortunadamente los cinco tripulantes fueron capaces de llegar a tierra por sus propios medios y no necesitaron atención médica.

combustible

Un equipo de especialistas movilizados desde Fene realizaron la operación de extracción de combustible que permanecía en el pesquero, sin que transcendiese derrame alguno.

Según fuetes del armador del pesquero, el accidente se produjo por un fallo en el motor, que originó que la embarcación se acercase a la costa y tocase fondo contra las rocas.

De este modo, en cuestión de minutos, según señaló el patrón mayor de Fisterra, Manuel González, la embarcación se deshizo en pedazos contra las rocas.

El momento del fallo de la máquina ocurrió cuando la tripulación se disponía a recoger el aparejo que había lanzado momentos antes.

Hasta el lugar del suceso se desplazaron vecinos y curiosos para auxiliar a los tripulantes, pero afortunadamente no fue necesaria la asistencia médica a ninguno de ellos.

En cuestión de horas, el oleaje arrastró la embarcación hasta las rocas y esto, junto al movimiento del pesquero sobre el acantilado, acabó por romperlo.

Por el momento se desconoce si se ha producido algún tipo de vertido de combustible al mar desde los tanques del barco.

Según fuentes consultadas, la situación estaba controlada a la espera de que a lo largo de la jornada de hoy se proceda a retirar las partes del buque que quedaron sobre las rocas en la zona do Ézaro.

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