miércoles 22.01.2020

El único acusado del crimen de Ana Enjamio niega en su primera declaración que matase a la joven

Admite que mintió a la Policía y le entregó una prenda distinta a la que llevaba puesta en la noche del crimen

El acusado consulta unos documentos en el banquillo| SALVADOR SAS (EFE)
El acusado consulta unos documentos en el banquillo| SALVADOR SAS (EFE)

César A.O, el único acusado del crimen de Ana Enjamio, una joven de Boqueixón asesinada a cuchilladas en diciembre de 2016 en Vigo, señaló ayer en el juicio que se sigue contra él que no la mató y declaró que no sabe quién lo hizo para luego añadir: “Si lo supiera...” y un “ni idea”.

Ante el tribunal del jurado, conformado por cinco hombres y cuatro mujeres, contó que ella, una chica con la que trabajaba en el Grupo Cablerías de O Porriño y con la que mantuvo una relación sentimental, nunca le contó que temiese a nada, tampoco a nadie y, además, que no era miedosa.

Cena de empresa

El procesado alegó que la noche del crimen entabló conversación con la víctima en varias ocasiones, antes y después de la cena de empresa, que bailaron y que incluso tuvieron “un escarceo” en el baño.

Añadió que luego estuvieron andando juntos entre 45 y 50 minutos con otros compañeros de trabajo y que ella, en contra de lo que habían acordado inicialmente, desistió de ir juntos a un pub porque temía que su ex la encontrara junto a él, y que le dijo “vete, que aquí no pintas nada”.

Luego, alegó, se fue a buscar su coche, y en el camino le robaron la chaqueta que llevaba puesta cuando se sentó en un banco a vomitar porque había bebido mucho, admitiendo de paso que mintió a la Policía y le entregó otra prenda diferente.

Carta de despedida

De ahí se fue directamente a casa de sus padres, sin pasar por delante del domicilio de la víctima; comió algo, y al no poder conciliar el sueño se duchó y fue a Vilagarcía a buscar a sus hijos para dar un paseo, según su reconstrucción de los hechos.

Explicó también que en la carta de despedida que la Policía halló en su mesilla de noche, en la casa de sus padres, le pedía perdón a Ana Enjamio –”te quería tanto que no lo podía soportar”, rezaba literalmente– porque se iba a suicidar, no porque la hubiera matado, y añadió que también se despedía de su familia.

Igualmente comentó que esa noche no tenía datos en el móvil y que se quedó sin batería. A preguntas de su abogado, César A.O. señaló que aceptó que ella rompiera con él porque necesitaba tiempo para pensar y para decidirse, porque simultaneaba su relación con él y con su ex, en contra de lo que sostienen las tres acusaciones, la popular, la particular y la Fiscalía.

Afirmó que la ruptura duró apenas dos semanas y que siguieron juntos hasta que Ana Enjamio fue hallada muerta en un charco de sangre en el portal de su casa.

Por lo demás, admitió que envió mensajes y fotos al ex de Ana Enjamio para “enemistarlos” porque sabía que se habían reconciliado, y que se plantó ante la casa de aquel con un test de embarazo ante la sospecha de que ella estuviera encinta tras mantener con él relaciones sexuales.

Previamente a la declaración de César A.O., la abogada de la Xunta, que ejerce la acusación popular, advirtió al jurado de que en esta causa no se juzga “la moralidad” de la víctima.

En la misma línea, la fiscal reseñó que no importa qué tipo de relaciones y con quién las tuviera la joven, como tampoco si le dio “falsas esperanzas” al acusado.

La fiscal anunció algunos detalles de las declaraciones de testigos que comparecerán en el juicio, como el de un guardia civil que vio a ambos en el exterior del portal de la casa de la víctima donde poco después fue acuchillada hasta la muerte. También destacó que al acusado le fue intervenida la tarjeta SIM del móvil de la víctima.

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