martes 20/10/20

El Gobierno reconoce que se impidió que Felipe VI viajase a Barcelona por la cercanía del 1-O

El ministro de Justicia revela que el Ejecutivo pidió a Carlos Lesmes aplazar el acto y este lo rechazó 
El presidente del Supremo y del CGPJ, Carlos Lesmes, y el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo (i), el viernes en Barcelona | AEC
El presidente del Supremo y del CGPJ, Carlos Lesmes, y el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo (i), el viernes en Barcelona | AEC

El Gobierno reconoce que decidió la ausencia del rey en la entrega de despachos a los nuevos jueces en Barcelona la semana pasada ante la inminencia de la sentencia del Tribunal Supremo que ayer confirmó la inhabilitación del presidente de la Generalitat, Quim Torra. La seguridad del monarca en el acto del Consejo General del Poder Judicial no fue la única razón por la que el Ejecutivo decidió la ausencia de Felipe VI, según admitió el ministro de Justicia, José Manuel Campo.

En una entrevista en RNE, Campo explicó que había razones que “cualquier ciudadano podía entender” relativas a la “convivencia, como la inminencia de la sentencia del Supremo o la cercanía con el aniversario del 1-O”.

Campo también desveló que el Gobierno trató sin éxito de que el presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, aplazara unos días el acto.

El titular de Justicia no quiso entrar en más polémicas por las diferencias que hay dentro del Gobierno sobre la figura del rey o las afirmaciones que los ministros de Unidas Podemos hicieron sobre el monarca.

Según Campo, la gestión de este asunto “se podría haber hecho mejor”, aunque añadió que “hay veces que da igual” cómo se expliquen las decisiones que adopta el Gobierno.

Pero mientras Campo hablaba de “rebajar la tensión” sobre esta cuestión, otro ministro, el titular de Universidades, Manuel Castells, criticaba al rey por cometer el acto “imprudente” de haber llamado a Lesmes.

Mientras, desde la oposición, el PP seguió arremetiendo contra el Ejecutivo por los “ataques” al rey por parte del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, y el ministro de Consumo, Alberto Garzón.

“Cómplice”

El líder de los populares, Pablo Casado, llamó incluso “cómplice” y “cobarde” al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por no desmentir las críticas vertidas por los dos miembros del Ejecutivo y por no desautorizarlos.

El Partido Popular decidió forzar una votación en todas las instituciones del país en defensa del orden constitucional y de las instituciones del Estado, con el rey a la cabeza. Lo hará a través de una moción que el partido piensa registrar en todos los parlamentos, diputaciones y ayuntamientos para obligar al resto de formaciones políticas a pronunciarse al respecto.  También Ciudadanos expresó su malestar por las explicaciones de Campo, y consideró “indignante” que haya justificado la ausencia del monarca en Barcelona. “Hasta aquí podríamos llegar. No vamos a permitir que este gobierno se ponga por encima de todas las estructuras del Estado”, advirtió la portavoz de Cs, Melisa Rodríguez.

Vox fue incluso más allá y ve al Gobierno “desatado” en un “golpe institucional a la democracia”, en palabras del portavoz de ese partido, Jorge Buxadé, quien confirmó este martes registrarán en el Congreso la moción de censura.

Desde el PSOE, su presidenta, Cristina Narbona, aseguró que el rey tiene “todo el apoyo” de su partido y “en todo momento”, e insistió en que los socialistas siempre mantuvieron la “lealtad” a las instituciones creadas por la Constitución, “y en particular por la monarquía”.

En rueda de prensa después de la Comisión Ejecutiva Federal, Narbona no quiso comentar las opiniones de Unidas Podemos sobre la monarquía “que son socios de Gobierno pero tienen planteamientos diferentes en algunas cuestiones”.

Comentarios