viernes 06.12.2019

Los hongkoneses logran un aplazamiento de la ley de extradición, pero no su retirada

Los manifestantes llaman a continuar las protestas para reclamar la suspensión definitiva del proyecto

Un grupo de personas canta para mostrar su rechazo a la ley de extradición, en Hong Kong | Jerome Favre (efe)
Un grupo de personas canta para mostrar su rechazo a la ley de extradición, en Hong Kong | Jerome Favre (efe)

El movimiento ciudadano hongkonés, que protagoniza una movilización inédita en décadas en la excolonia británica contra el proyecto de ley de extradición de su Gobierno, consiguió ayer que quedara en suspenso la aprobación de esa polémica norma, aunque no su retirada definitiva.

En vísperas de la nueva manifestación convocada para hoy, la jefa del Gobierno de Hong Kong, Carrie Lam, dio ayer marcha atrás y anunció la “suspensión” hasta nuevo aviso de su controvertida propuesta legislativa, que permitiría extraditar a China a los acusados de ciertos delitos.

“Hemos creado un gran conflicto y mucha gente está decepcionada y triste. Yo también estoy triste y me siento arrepentida por desatar este conflicto”, reconoció Lam ante decenas de medios locales e internacionales.

Y agregó que su Gobierno “escuchará abiertamente las opiniones sobre el proyecto” y que acepta las críticas a su actuación “con sinceridad y humildad”.

Las palabras de la jefa del Ejecutivo no convencieron, sin embargo, a los opositores a la controvertida ley, agrupados en torno al Frente Civil por los Derechos Humanos, que llamaron poco después de sus palabras a continuar las protestas y a acudir masivamente hoy a las calles para reclamar su dimisión y la retirada definitiva del proyecto legislativo.

“La suspensión no es aceptable porque el Gobierno podría retomar el proyecto de ley en cinco días, en cualquier momento”, afirmó Jimmy Sham, coordinador del frente civil en otra rueda de prensa, esta al aire libre, en el parque Tamar, justo al lado de la sede del Parlamento.

“Abajo Carrie Lam”, gritó Sham junto a los jóvenes del frente congregados en el parque después de llamar a los hongkoneses a no cesar en las protestas hasta conseguir las retirada definitiva de la ley y la dimisión de la gobernante de la ciudad. Otro de los responsables del frente, Wong Yok Mo, explicó que después de hoy “si es necesario” organizarán más manifestaciones hasta conseguir sus reivindicaciones.

Un derecho, no una revuelta
Piden además que las marchas sean consideradas “un derecho legítimo y no una revuelta”, tal como las calificó Lam.

El cambio de postura de Lam, que hasta ahora había defendido con ímpetu su proyecto de ley, se produjo tras reunirse ayer con su Gobierno y después de que algunos dirigentes políticos que lo apoyaban pidiesen el viernes aplazarlo o dejarlo en suspenso.

La marcha de hoy da seguimiento a las protestas del miércoles, cuando cientos de miles de personas se echaron a las calles para pedir la retirada del texto, aunque entonces solo consiguieron un aplazamiento de su segunda lectura en el Parlamento.

La policía dispersó ese día la concentración ante la sede legislativa mediante el uso de gases lacrimógenos y pelotas de goma en una actuación que se saldó con 81 heridos –dos de ellos graves– y 11 detenidos. 

“Podría haber más heridos, y no quiero que eso ocurra”, apuntó ayer Lam al explicar los motivos para dejar en suspenso el proyecto, al tiempo que defendió la actuación de la policía y aseguró que las cámaras de seguridad mostraban a muchos manifestantes atacando a los agentes.

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