Adiós a las complicadas y resbaladizas aceras de Rúa Nova

El alcalde y el concejal de Urbanismo supervisaron los trabajos/ Gonzalo Salgado


Cambados se ha despedido de unas aceras complicadas  en materia de accesibilidad. El Concello inició esta semana la reurbanización del tramo de Rúa Nova comprendido entre Hospital y el pilón para dejar un vial de plataforma única, con zonas de paso peatonal a la altura de la carretera y la creación de islas adoquinadas para las plazas de aparcamietno y los contenedores. Además se aprovechará para hacer renovaciones necesarias en las canalizaciones de saneamiento, abastecimiento y del cableado eléctrico. El plazo de ejecución es de mes y medio y la inversión ronda los 100.000 euros, lo que supone una baja con respecto al precio de licitación, de 120.000 euros.


El nombre de la calle lo dice todo: se abrió hace unos 80 años en terrenos ganados al mar. Antes cortaba en la intersección de Rúa Hospital y estaba franqueada por el muro del Pazo do Couto. De hecho, en el cierre actual de la propiedad se puede ver la cruz del dintel por donde accedía el ganado. Esta entrada estaba coronada por otra cruz, que se encuentra en el Museo de Pontevedra, y estos símbolos religiosos tenían el objetvo de “exorcizar” a los animales domésticos a sacrificar como alimento. Así lo indicó ayer el concejal de Patrimonio, Xurxo Charlín, parafraseando al historiador local Sindo Mosteiro. Él y el alcalde, Samuel Lago, acudieron a supervisar el inicio de los trabajos que “darán uniformidade” a este tramo de la calle respecto al primero, donde ya es de plataforma única. El diseño será similar, con la diferencia de que se mantienen las zonas de aparcamiento, que irán marcadas con adoquín de piedra, y que el carril central se mantendrá de asfalfo. Así, las aceras también serán de losa de piedra. Las anteriores “eran moi antigas e estaban deterioradas, pero sobre todo presentaban problemas de accesibilidade importantes con diferentes desniveis, escaleiras, rampas e un firme esbaradizo, etc.”, destacó el regidor. Es por ello que además de mejorar el tránsito peatonal, estará en “harmonía” con el resto de calles de esta parte del conjunto histórico cambadés, como señaló Charlín. Y con la renovación de las canalizaciones de suministro de agua esperan devolver el agua al pilón que el Concello restauró recientemente. En este caso también se realizarán catas arqueológicas, pero el concejal de Patrimonio cree que será “raro” encontrar algo interesante pues son terrenos que pertenecían a la huerta del Pazo.

Adiós a las complicadas y resbaladizas aceras de Rúa Nova

Te puede interesar