sábado 31/10/20

Alberto García: “Eu non me vou retirar nin por capricho do BNG nin polo doutros compañeiros de partido”

La dirección provincial mantiene al exregidor en las filas socialistas y con todas las fichas para ser alcalde
Xoán Castaño presentó ayer su dimisión al pleno ante un grupo socialista desmembrado | mónica ferreirós
Xoán Castaño presentó ayer su dimisión al pleno ante un grupo socialista desmembrado | mónica ferreirós

El futuro político de Catoira está en estos momentos en las manos del Partido Socialista. De los órganos del partido del puño y de la rosa depende que exista un gobierno de coalición entre el BNG y tres de sus ediles catoirenses o que, por el contrario, el exalcalde Alberto García vuelva a ocupar el sillón de regidor aunque solo sea con su único voto.

Tras un pleno breve en el que Xoán Castaño ratificaba ante la Corporación su dimisión como alcalde vikingo (no hubo sorpresas) el veterano socialista confirmaba lo que era ya una evidencia a voces. “Non me vou retirar”. García sigue siendo militante del Partido Socialista y, por lo tanto, el cabeza de lista de la candidatura más votada. Si no hay acuerdo entre el Bloque y los tres ediles suyos que le dieron la espalda hace unas semanas García volverá a gobernar. Y él lo sabe. “Eu non me vou retirar por un capricho do Bloque ou por capricho de calquera outro compañeiro de partido”, zanja el catoirense. De hecho la dirección provincial no se ha pronunciado respecto del futuro de García ni cuando formalizó su pacto con el PP ni ahora, pese a haber incumplido alguno de los puntos de su Código Ético. Tampoco parece que vaya a hacerlo en los próximos días. Curioso teniendo en cuenta que los tres ediles socialistas -con Daniel Touriño al frente- se desmarcaban de García el día de la moción de censura fallida en un comunicado con el membrete de la formación del puño y de la rosa y anunciando la apertura de un diálogo con los nacionalistas que todavía no se ha producido. Pese a que son 3 frente a los 2 apoyos que tiene García (uno de ellos el suyo propio) el exalcalde continúa teniendo la sartén por el mango. “A nosa candidatura é maioritaria, diso non hai dúbida. Se alguén quere vir ou non conmigo xa é responsabilidade desa persoa”, apuntó. Eso sí, advirtió que “eu sei perfectamente o que é a política e non se pode correr tanto, porque canto máis corres máis tropezas”. Una referencia velada a Daniel Touriño y a sus opciones -ahora parece que menos claras- como sucesor natural de García.

El exalcalde explicaba el hecho de que sus tres concejales lo dejasen solo en la moción de censura en que “eles deixáronse levar polas redes sociais e internet, que o Bloque manexa moi ben e foron convencendo así a parte da lista. Eu teño claro que non vou entrar polo aro do Bloque. Eles nunca gañaron unhas eleccións en Catoira. Sempre as gañei eu”.

García tiene claro que ahora “hai que esperar”. De hecho hay diez días de plazo para convocar el pleno de investidura del que deberá salir elegido el nuevo alcalde o alcaldesa. El conservador Iván Caamaño volvía a repetir ayer que sus ediles lo votarán a él -también Gustavo Comparada, que tomó por fin posesión de su acta- alejando cualquier opción de mayorías absolutas por esta banda.

Con el PSOE provincial callado y parece que posicionado al lado de Alberto García los tres ediles que le dieron la espalda podrían poner sobre la mesa otra opción: la de hacer de nuevo alcalde al BNG y configurar un gobierno a dos con opciones de diálogo y reparto todavía por definir.

La cuestión es que García podría gobernar solo con dos ediles. Eso sí, con un partido a nivel local desmembrado. l

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