lunes 24.02.2020

Un conductor protagoniza una persecución policial a más de 150 por hora por el centro de A Illa

El joven se fugó dos veces, pero el dueño del turismo ha sido identificado y se enfrenta a más de 900 euros en multas
Imagen de archivo de un policía local de A Illa | gonzalo salgado
Imagen de archivo de un policía local de A Illa | gonzalo salgado

A Illa registró ayer una espectacular persecución de la Policía Local al conductor de un Peugeot 607 que circuló por el centro urbano a más de 150 kilómetros por hora, según calculan los agentes. El hombre se fugó dos veces de la patrulla saliendo del municipio por el puente y se enfrenta a tres denuncias administrativas que suman 900 euros más un 30 % de recargo en cada una, por el factor de peligrosidad en la conducción, y la pérdida de 10 puntos del carné.

El propietario del turismo, un vecino de Cambados, será notificado y deberá identificar al conductor. Por lo poco que pudieron ver los agentes en su huida, se trata de una persona joven, que a las nueve de la mañana de ayer se saltó una señal de entrada prohibida en la Avenida de Castelao.

Primera identificación

La Policía le ordenó detenerse con la luces de atención del coche y señales acústicas, pero hizo caso omiso emprendiendo la huida a gran velocidad por Travesía do Cantiño, el paseo marítimo, el vial de Cabodeiro (PO-299) y tomando la salida del municipio, sin que los agentes pudieran alcanzarle. Calculan que circulaba a más de 150 kilómetros por hora, pero pudieron identificar cuatro dígitos de la matrícula y le pasaron la información a Tráfico y a la Policía de Vilanova, Vilagarcía y Cambados. Pero cuál fue su sorpresa cuando, unos 15 minutos después, lo volvieron a ver en al Avenida da Ponte. Le dieron el alto, pero el conductor emprendió la segunda huida de la mañana y ellos conseguían todos los dígitos de la matrícula. Su actitud volvió a ser temeraria. Según los policías, circuló a una elevada velocidad y tomó la rotonda de O Carreirón en dirección contraria, obligando a parar a tres coches.

El joven se enfrenta a multas de 200 euros cada una por desobedecer la señal de prohibición y no respetar las órdenes de los agentes de la autoridad (esta conlleva además la pérdida de cuatro puntos) y otra de 500 euros y seis puntos por conducción temeraria. Además, se le aplica un recargo del 30 % en cada una de las denuncias interpuestas por peligrosidad. El propietario del turismo deberá identificar a quién lo manejaba pues, de lo contrario, se enfrenta al triple de la sanción impuesta.

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