viernes 21.02.2020

Declaran improcedentes los despidos del Sin Querer Dos al año de ocurrir la tragedia

Cambados recuerda a los cuatro fallecidos en el hundimiento con una misa que tendrá lugar mañana en el salón de Peña
Algunos de los tripulantes despedidos ante el juzgado el día del juicio | CRISTINA SAIZ/ PONTEVEDRA VIVA
Algunos de los tripulantes despedidos ante el juzgado el día del juicio | CRISTINA SAIZ/ PONTEVEDRA VIVA

El juzgado de lo social número 2 de Pontevedra ha declarado improcedentes el despido de ocho tripulantes del barco Sin Querer Dos y condena a los armadores a concederles indemnizaciones, que en total suma 39.638 euros, o a readmitirlos. La sentencia se da a conocer justo cuando se cumple un año del trágico naufragio que encogió el corazón de la sociedad cambadesa. De hecho, mañana, a las 18 horas, se celebrará en Peña un funeral por el aniversario del fallecimiento de cuatro de los tripulantes.

Entre los demandantes hay supervivientes de aquella fatídica noche y otros marineros ausentes ese día. La armadora, Pesquera Sin Querer, les dio de baja días después del naufragio alegando el fin de un contrato temporal y mediante la correspondiente indemnización. Sin embargo, la justicia les reconoce la condición de fijos-discontinuos como estipula la jurisprudencia del Tribunal Supremo “cuando se produce una necesidad de trabajo de carácter intermitente o cíclico, en intervalos temporales separados pero reiterados en el tiempo y dotados de una cierta homogeneidad”, como es el caso y a pesar de detectar una “escasa fundamentación” de la demanda, donde reclamaban que se les reconocieron la antigüedad desde el primer contrato firmado. Venían encandenando campañas del cerco desde 2014, la mayoría.

Dos empresas condenadas

Es más, la magistrada señala que la propia empresa lo “asume indirectamente” porque después, en febrero de este año, comunicó a tres de los marineros su reincorporación tras “reconocerles su condición de fijos-discontinuos desde el inicio de su relación laboral”. Y lo hizo para enrolarlos en el Sin Querer Tres, lo que le resulta prueba suficiente para condenar a la otra empresa demandada: su propietaria, la sociedad Francisco Muñiz e Hijos. La sentencia señala que “ambas mercantiles codemandadas constituyen una única realidad empresarial” pues tienen los mismos administradores, número de teléfono y fax, pero “sobre todo confusión de patrimonio”, aunque una tiene sede social en Poio y otra en Meaño.

Con todo, la jueza desestima la pretensión de tres demandantes de reconocerle una antigüedad mayor, que incluyera cuando el malogrado barco se llamaba “Playa de Portonovo” y pertenecía a Hermanos Deza, porque no impugnaron el cese laboral por aquel entonces –diciembre de 2013– y además, “ni siquiera se argumenta el motivo por el que se considera dicha antigüedad como pudiera ser una sucesión empresarial o un grupo de empresas o algo similar”. Fue vendido a Pesquera Sin Querer al mes, en enero.

Anuncian recurso

Pero el graduado social que los ha representado, Estanislao Piñeiro, señaló que están disconformes con esta parte y “casi con toda probabilidad interpondremos recurso de suplicación ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG). Asimismo preparan otra demanda para reclamar las vacaciones no disfrutadas durante el último año y que se saldó sin acuerdo en un acto de conciliación celebrado en el SMAC a principios de mes.

Con todo, y en líneas generales, están “satisfechos” con la decisión judicial que declara improcedentes los despidos y obliga a las sociedades a readmitir a los ocho marineros o a indemnizarlos en cantidades que oscilan entre los 9.623 euros, de la más baja, hasta los 1.364 de la más baja, según las antigüedades. Cabe recordar, que uno de los supervivientes demandó por separado y obtuvo una sentencia similar, como publicó Diario de Arousa en octubre.

Tiene cinco días de plazo para decantarse por una u otra opción pero de momento no han tenido noticias, según Piñeiro. Tampoco se ha vuelto a saber nada de la investigación penal abierta en los juzgados de Corcubión por el accidente ocurrido en Fisterra hace un año, cuando el Sin Querer Dos regresaba de una campaña en el Cantábrico. Únicamente que estos mismos tripulantes también se han personado como parte en la causa, pendiente del informe del Ciaim sobre las causas del siniestro que, según testigos y las primeras apreciaciones, pudo deberse a un golpe de mar fatal. l

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