• Sábado, 20 de Octubre de 2018

Entretendas se suma a las quejas por el proyecto de mejora de Progreso

La asociación de comerciantes de Sanxenxo, Entretendas, se sumó ayer a las quejas de los comerciantes y de los vecinos de la calle Progreso sobre las obras de reforma integral previstas en el vial.

Entretendas se suma a las quejas por el proyecto de mejora de Progreso
Vistas de la calle Progreso que será objeto de una reforma integral | d.a.
Vistas de la calle Progreso que será objeto de una reforma integral | d.a.

La asociación de comerciantes de Sanxenxo, Entretendas, se sumó ayer a las quejas de los comerciantes y de los vecinos de la calle Progreso sobre las obras de reforma integral previstas en el vial. Un proyecto en el que se invertirán 2,5 millones de euros y que se ejecutará en tres fases con cierres totales.
Haciéndose eco de las peticiones de los asociados afectados por la remodelación de esta calle, la gerente de Entretendas, Conchi Horro, pregunta al gobierno local por el motivo “de la desaparición de tantas plazas de aparcamiento, y cuál es la alternativa si la hay”. En la misma línea, quiere saber que “cómo se va a gestionar el acceso a garajes y negocios afectados en las fases donde el corte de tráfico va a ser total”.
La reducción de aparcamientos prevista en la reforma de la calle Progreso y los cortes totales por fases en la obra mantiene en jaque a vecinos, pero sobre todo a comerciantes del vial que consideran que los trabajos “matarán” la actividad en la zona.  Un malestar que la coordinadora local de Ciudadanos, Vanessa Rodríguez Búa, como actual concejala no adscrita ha canalizado a través de un escrito presentado la semana pasada en el Concello de Sanxenxo y que cuenta con el respaldo de un total de 65 firmas.
Los vecinos reclaman que se abra una vía de diálogo con el gobierno para que se puedan atajar algunas cuestiones que consideran “un obstáculo” para el desarrollo de sus actividades diarias. 
Comerciantes y usuarios de la zona centran la problemática en la importante reducción de plazas de aparcamiento (se pasa de las 120 actuales a 55 plazas, más dos de minusválidos) y en la previsión de no paralizar las obras en los meses de mayor afluencia de gente a Sanxenxo, como sí se hizo en Rocafort, así como el corte total de tramos en vez de dejar uno de los dos carriles siempre abierto para posibilitar el paso.
Tanto vecinos como comercios coinciden en que a día de hoy los estacionamientos en el vial son ya “reducidos” y si ahora se rebajan a menos de la mitad “va a ser un caos”. Así, proponen que lo “lógico” es que se plantee una alternativa como una parcela que sirva de aparcamiento disuasorio.
Algunos de los comercios de la zona acusan al gobierno de “falta de transparencia” por no haberles presentado el proyecto antes de sacarlo a licitación tal y como se había comprometido el alcalde, Telmo Martín, durante una visita al vial el pasado mes de abril. “Si no hay nada que ocultar y si se sienten orgullosos de la obra por qué no nos llaman para presentárnosla y escuchar nuestras demandas”, aseguraba hace unos días  la propietaria de un negocio en Progreso. l