La Iglesia propone ceder la gestión de Santa Mariña, pero no su propiedad

Imagen de archivo del cementerio de Santa Mariña en Día de Difuntos | gonzalo salgado

El Arzobispado de Santiago por fin se ha pronunciado respecto a la petición de municipalización del cementerio de Santa Mariña. En enero de 2016 más de 200 vecinos votaron a favor y el cuatripartito dejó en manos de la parroquia y

El Arzobispado de Santiago por fin se ha pronunciado respecto a la petición de municipalización del cementerio de Santa Mariña. En enero de 2016 más de 200 vecinos votaron a favor y el cuatripartito dejó en manos de la parroquia y de la comisión vecinal creada para este fin las gestiones oportunas. Sin embargo, la respuesta no ha sido la esperada. Según el primer teniente de alcalde, Víctor Caamaño, la Iglesia accede a ceder su gestión, pero no la propiedad; una propuesta inaceptable porque “legalmente é inviable que o Concello xestione algo que non é da súa propiedade”.
El cuatripartito no cejará en su empeño y remitirá una contrapropuesta insistiendo en una cesión de la propiedad que podría ser por tiempo limitado, aunque Caamaño reconoce que el Arzobispado no les está dando muchas opciones. “Como administración pública non podemos investir cartos e xestionar algo que non é noso”, insistió.
El objetivo del gobierno local es ofrecer un servicio público y para ello habría que redactar una ordenanza con sus correspondientes tasas para el mantenimiento del camposanto, que es propiedad de la parroquia, aunque el Concello realiza algunas tareas. Por ejemplo, en fechas especiales como Difuntos realiza trabajos para que luzca su mejor aspecto en esos días de máxima afluencia. Pero además, al tratarse de un bien protegido, también ha impulsado, ejecutado y financiado actuaciones para su conservación y utilización como uno de los principales recursos turísticos de Cambados que es.
También los propietarios y la parroquia hacen lo que pueden para mantenerlo en condiciones, pero hace años que todas las partes coinciden en la necesidad de establecer un orden que resuelva algunos problemas de fondo que presenta el camposanto.
Así las cosas, ya en 2013 se celebró una reunión vecinal donde se votó a favor de establecer una cuota de 20 euros anuales para garantizar el adecuado mantenimiento del cementerio. Sin embargo, tras consultar a varias empresas, era preciso contar con unos 700 propietarios dispuestos para cubrir los costes, pero la comisión no se veía capaz de garantizar este número. Así, con la entrada del nuevo gobierno en el Ayuntamiento se abrió la posibilidad de su municipalizción. En el Ejecutivo estaba el BNG que llevaba años reclamando un servicio municipal e incluso presentó mociones en el Pleno que fueron descartadas por la mayoría del PP.
Con esta nueva postura, en enero de 2016 se celebró una nueva reunión en la que participaron unos 200 vecinos y en la que el párroco, la comisión y el propio Caamaño explicaron el proyecto. Se aprobó casi por unanimidad, cumpliendo también con la petición del Arzobispado de consultar previamente a la parroquia. Sin embargo, la respuesta ahora no es la esperada. l