lunes 26/10/20

A ILLA - El CSIC constata en una nueva expedición el avance de la erosión en O Areoso

El equipo de investigadores que vigila el grado de erosión del islote de O Areoso, en A Illa de Arousa, efectuó en las últimas semanas una nueva expedición que ha constatado el avance de los daños provocados por las duras condiciones climatológicas a las que se ve sometido el yacimiento.

Diario de Arousa-2014-04-06-010-329df721
Labores de control sobre los restos arqueológicos del islote cedida

El equipo de investigadores que vigila el grado de erosión del islote de O Areoso, en A Illa de Arousa, efectuó en las últimas semanas una nueva expedición que ha constatado el avance de los daños provocados por las duras condiciones climatológicas a las que se ve sometido el yacimiento.
Elías López, el director del programa investigador en el que participa el CSIC o Consejo Superior de Investigaciones Científicas, relató con lo que se encontró el equipo: “La erosión ha avanzado en algunas áreas, incluyendo el entorno inmediato de los yacimientos. En concreto, las zonas laterales de la ‘Mámoa 4’, la principal y más conocida del conjunto, han quedado más expuestas”.
Se trata de un túmulo semicubierto por una duna, de los tres identificados en el espacio, que guarda restos del final del Neolítico y evidencias de ocupación humana de aquel periodo y de la Edad del Bronce.
A pesar del deterioro advertido, los investigadores confirman que las estructuras de protección que existen han funcionado.
“El muro de contención que se colocó delante del yacimiento parece haber limitado los daños”, explica el director de la investigación. “Pese a la fuerza de los temporales del pasado invierno, el estado de los sitios es algo mejor de lo que nos esperábamos”.

mayor protección
Con todo, el equipo científico refuerza la tesis de los que defienden la necesidad de seguir protegiendo el islote: “La situación sigue siendo preocupante y el deterioro avanza”.
El grupo de investigadores había realizado una primera aproximación a O Areoso el pasado mes de septiembre. Entonces tomaron una serie de fotografías y medidas, que ahora comparan con las extraídas en marzo y con las que prevén obtener hacia el final del verano. Cruzando los datos de estos tres momentos, podrán conocer el ritmo de erosión que sufre el islote en un año y construir modelos tridimensionales que ayuden tanto a comparar estos datos como a dejar testimonio del yacimiento. n

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