• Miércoles, 14 de Noviembre de 2018

Investigan por conducción temeraria a dos arousanos cazados por el Pegasus

El Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Pontevedra investiga por delitos contra la seguridad vial a dos conductores de motocicletas, un vecino de a Illa de Arousa

Investigan por conducción temeraria a dos arousanos cazados por el Pegasus
El helicóptero Pegasus de la Dirección General de Tráfico en una imagen de archivo | efe
El helicóptero Pegasus de la Dirección General de Tráfico en una imagen de archivo | efe

El Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Pontevedra investiga por delitos contra la seguridad vial a dos conductores de motocicletas, un vecino de a Illa de Arousa, de 25 años, y otro de Vilanova, de 26, que fueron detectados por el helicóptero Pegasus de la DGT cuando circulaban “de forma temeraria” por la comarca de O Salnés. Los dos investigados llegaron a desprenderse de las matrículas en un intento por eludir a las autoridades y se pueden enfrentar incluso a penas de prisión.
Según informó ayer el Instituto Armado, ambos fueron captados cuando circulaban a gran velocidad por distintas carreteras de la comarca, efectuando adelantamientos temerarios, en tramos de línea continua y sin guardar la distancia mínima de seguridad.

Aumento de la gravedad
Además, cuando se vieron sorprendidos por la tripulación del helicóptero, los pilotos se desprendieron de las matrículas de las motocicletas e incrementaron “notoriamente la gravedad de las maniobras y los riesgos de la conducción”, con intención de ponerse fuera del alcance de la aeronave.
No obstante, patrullas de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil que se encontraban en la zona consiguieron localizar e identificar a los dos pilotos, a los que notificaron su condición de investigados por varios delitos contra la seguridad vial. Las diligencias instruidas por los agentes fueron remitidas al Juzgado de Instrucción de Cambados en funciones de guardia.
El Instituto Armado recordó que este tipo de conductas puede suponer una pena de entre tres y seis meses de prisión, de 6 a 12 meses de multa o trabajos en beneficio de la comunidad. Además, en cualquier caso puede conllevar la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante entre uno y cuatro años, siempre según la Guardia Civil.
Las mismas fuentes también destacaron que al conducir de esta manera, estos jóvenes estaban poniendo en riesgo sus propias vidas y la de los demás usuarios de la vía.