lunes 09.12.2019

Martín Códax recupera prácticas vitícolas tradicionales de O Salnés en un vino de edición limitada

Se lanzan solo 924 botellas | cedida
Se lanzan solo 924 botellas | cedida

Las bodegas Martín Códax de Cambados presentaron ayer una edición limitada de un vino en cuya elaboración se “recupera las prácticas más tradicionales de los viticultores de O Salnés”. Se trata de 924 botellas del nuevo “Orange Wine”, un vino de uva albariña, anaranjado, cuya producción nace en una parcela de 0,10 hectáreas integradas en la finca experimental y de investigación de la bodega, en Pé Redondo, Meis.

El director técnico de la bodega, Miguel Tubío, explicaba que el viñedo seleccionado para este proyecto busca unas características concretas, ya que se requiere un terreno “en el que las uvas presenten una buena insolación que provocan pieles más gruesas, con mayor concentración de taninos y compuestos polifenólicos”.

Hace medio siglo ,en la comarca saliniense se elaboraban los vinos de una manera similar a lo que hoy  se conoce como los “Orange Wines”, si bien, el origen de estos productos, detallan,  “se remonta hace más de 6.000 años, en la zona del Cáucaso, donde nació la vitis vinífera y donde surgieron las primeras elaboraciones de vino, en las que los racimos al completos se elaboraban en ánforas en las que permanecían macerando”. El proceso se imita ahora en esta edición limitada, explorando más posibilidades del albariño.

Al contrario de los albariños convencionales que buscan la mayor frescura, en el caso de Martín Códax Orange Wine, el proceso de elaboración en contacto con las pieles provoca un vino “más seco, estructurado y tánico”. “Es lo más parecido a elaborar un blanco como un tinto, ya que el proceso de elaboración con maceración de las pieles favorece la fermentación alcohólica completa, obteniendo así un vino seco, y la fermentación malo-láctica, que suaviza la sensación ácida del vino; además de aumentar la estructura tánica dando la sensación de una boca de tinto”, apunta la directora del departamento de Enología, Katia Álvarez. Añade que “la maceración con las pieles durante seis meses provoca una mayor extracción de taninos, obteniendo así sensaciones en boca de más volumen, potencia y estructura”. El color ambarino del vino deriva de los procesos de fermentación y maderación, en contacto con las pieles y pepitas.

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