lunes 06.07.2020

Lo paran por usar el móvil en el coche y acaba con cuatro sanciones tras amenazar de muerte al agente

El vecino de A Illa denunciado se podría enfrentar a unos 1.600 euros en multas, incluido no tener en vigor la ITV
Otro policía local, durante una patrulla, en imagen de archivo | g. salgado
Otro policía local, durante una patrulla, en imagen de archivo | g. salgado

Un vecino de A Illa de Arousa fue sancionado ayer de forma múltiple tras protagonizar un incidente con la Policía Local. Lo que comenzó siendo una multa de tráfico por conducir mientras hablaba por el teléfono móvil derivó en un enfrentamiento con el agente, hasta en dos ocasiones diferentes esa misma mañana, amenazas de muerte de por medio y diligencias cursadas ante la Subdelegación del Gobierno en base a la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana. 

Todo comenzó sobre las doce  menos diez del mediodía. La Policía Local realizaba una ronda habitual por la localidad cuando se detectó a este isleño, hablando por el móvil al volante. El agente le dio el alto y tramitó entonces la correspondiente sanción administrativa: 200 euros de multa y tres puntos del carné. 

Amenazas e insultos
Entonces, mientras se cursaba la denuncia, el hombre, de unos 53 años, habría amenazado gravemente e insultado al agente de la Autoridad, según consta en el informe, con improperios de todo tipo. Su actitud supuso un nuevo parte, esta vez en base a la citada Ley Orgánica, que ha sido remitida a la Subedelegación y que esta norma sanciona con hasta 600 euros de multa. 

Ahí terminó el primer capítulo. Pero la historia continuó. El agente regresó a la sede policial para terminar de cumplimentar los trámites. Allí, consultando las bases de datos, corroboró que el vehículo del infractor carecía también de ITV en vigor, lo que supuso otros 200 euros de multa. En esas estaba la Policía cuando el mismo isleño se presentó en las dependencias del Cuerpo, casi una hora después del primer incidente. Entró visiblemente alterado y habría vuelto a insultar y amenazar, incluso de muerte según fuentes oficiales, al agente en cuestión. De ahí que se cursase contra él una sanción análoga ante la Subdelegación, que podría acarrearle otra suma de hasta 600 euros. El policía intentó calmar los ánimos y el vecino terminó marchándose de las oficinas municipales.

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