domingo 16.02.2020

Porto de Cambados apuesta por una veda de la vieira ante la progresiva escasez de recurso comercial

La comercializadora de la Cofradía cierra la campaña mañana rondando las 67 toneladas; unas 20 menos que en 2019
Imagen de archivo de una operaria en la planta de Porto de Cambados | g. salgado
Imagen de archivo de una operaria en la planta de Porto de Cambados | g. salgado

La empresa comercializadora de la Cofradía, Porto de Cambados, cierra mañana la campaña de la vieira ante la inminente llegada del periodo de desove del molusco y tras casi dos meses de capturas y el objetivo de alcanzar las 67 toneladas, lo que supondría unas 20 menos que en 2019. Su gerente, José Luis Souto, está satisfecho en líneas generales: las ventas han sido positivas y han logrado un buen stock para el resto del año, aseguró. Sin embargo, muestra su preocupación por el estado del recurso de cara al futuro, hasta el punto de que ve con buenos ojos la adopción de medidas como una época de veda, al igual que sucede con otros productos, porque la escasez de tamaño comercial es cada vez más palpable. 

Esta situación se puede deber a diferentes factores. La Cofradía viene detectado un crecimiento más lento del marisco en los últimos tiempos y el pasado verano llegó la prueba definitiva, coincidiendo con una menor presencia de plancton en la ría de Arousa. Esto sumado a otras circunstancias vinculadas a la meteorología podrían ser las causas. Lo desconoce, pero no las consecuencias. De hecho, Souto indica que la empresa buscará empezará a explorar este año nuevas alternativas de venta de productos a sumara las que ya tienen, como el caviar de erizo y el pulpo, porque “al ritmo que vamos no se ve gran futuro si no se toman medidas”, añadió. 

El gerente garantiza que nucna dejarán de explotar la vieira, “nacimos por y para ella, pero si nos falta tenemos un gran problema y Porto de Cambados no va a dejar de existir”, añadió. 

Convivencia de dos planes
El problema no estaría tanto en las poblaciones de recurso si no en encontrar de tamaño comercial. A este respecto, Souto recordó que la Cofradía cambadesa amplía el tamaño permitido (10 centímetros) hasta los 11,5, pero no sucede así en el caso del otro plan de explotación, el de Rianxo, que se realizó en 2019 por primera vez. 

La convivencia de ambos también han mermado las extracciones de la cambadesa pues, cabe recordar que son zonas libres y no pertenecen a una concesión. Además, el año pasado Rianxo también salió en marzo, una época en la que no se extraía en la ría. Con todo, Souto va más allá y señala que si los marineros tardaban antes dos horas en cubrir los cupos y con dos arrastradas del aparejo, ahora precisan el doble. “Es una señal inequívoca” de la situación, añadió. 

Souto considera que se trata de una cuestión de “todos” y es por ello que “estarían dispuestos” a aceptar una época de veda para “garantizar que se recupere” y el reclutamiento para un futuro, como sucede con otras especies. 

A este respecto, el gerente señaló que la firma piensa a largo plazo y es por ello que ha decidido parar mañana, porque “queremos cuidar el producto y entre finales de febrero y principios de marzo empieza a desovar”. Con todo, asegura que han logrado cubrir el stock previsto para la venta en congelado el resto del año y, si no fuera así, “pararíamos igual”. 

Si todo marcha según lo previsto, terminarán la campaña con unas 20 toneladas menos que en 2019; esperan rondar las 67.

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