Domingo 18.11.2018

Las “poxas” y los “papamoscas” causan furor en las grandes celebraciones de San Benito

O Salnés celebró ayer el San Benito de verano y lo hizo, como es tradición, con actos litúrgicos y romerías multitudinarias. Las fiestas de mayor arraigo se correspondieron, de nuevo, con las localidades de Cambados,

O Salnés celebró ayer el San Benito de verano y lo hizo, como es tradición, con actos litúrgicos y romerías multitudinarias. Las fiestas de mayor arraigo se correspondieron, de nuevo, con las localidades de Cambados, Lores (Meaño) y Meis, destacando el tirón que ejercen los “papamoscas” y las “poxas”, elementos tradicionales de la cita.
Cambados vivió el momento más álgido a última hora de la tarde, con la procesión por el entorno de Fefiñáns. La cita volvió a ser multitudinaria y sus “papamoscas”, las grandes figuras humanas impulsadas por el colectivo Volandeira, fueron los reclamos más poderosos, sobre todo entre los turistas y foráneos.
No faltaron los exvotos, ni las ofrendas, al igual que en las otras dos citadas localidades de la comarca, para pedir por la mejoría en males de la piel a uno de los santos que los fieles de O Salnés tienen por más “milagreiro”.
En Lores, el entorno de la ermita se convirtió en epicentro de los festejos ya desde primera hora, con la acostumbrada sucesión de misas durante toda la mañana. No obstante, su momento clave fue el de las conocidas “poxas” o subasta de animales de granja, que se realizan en forma de ofrendas al santo, ya por la tarde.
De nuevo fieles, vecinos, turistas y curiosos ­—grandes y pequeños— volvieron a seguir con atención esta tradición viva de O Salnés que se repite en las ediciones de invierno y verano de la celebración en honor a este santo.
La jornada de San Benito sirvió también para poner el punto y final a la programación festiva de Meis, que comenzó el día 1 de julio con la “Feira Labrega” y continuó con su clímax este pasado domingo, con los Callos.
Ayer, los actos religiosos contaron con la Coral Xuntanza Xoven y con la Banda de A Vertula y la última de las verbenas, con la orquesta Pontevedra. l

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