domingo 13.10.2019

La primera cata en Cálago revela restos de tejas romanas y cerámicas

El equipo de arqueólogos e historiadores inició ayer las catas del yacimiento del entorno de Cálago, en Vilanova de Arousa, extrayendo ya los primeros restos y hallazgos en la jornada de arranque.

Las catas comenzaron ayer y hoy seguirán en el entorno del campanario | josé luiz oubiña
Las catas comenzaron ayer y hoy seguirán en el entorno del campanario | josé luiz oubiña

El equipo de arqueólogos e historiadores inició ayer las catas del yacimiento del entorno de Cálago, en Vilanova de Arousa, extrayendo ya los primeros restos y hallazgos en la jornada de arranque. Alicia Padín, técnico en la intervención, detallaba ayer que se hallaron restos de tejas romanas, de cerámicas de uso doméstico e incluso partes de un plato militar usado tanto para cocinar como para comer.
Este último fue uno de los hallazgos más destacados ayer. Se trata de cerámica engobada, en la que incluso se aprecian restos quemados o carbonizados en la base, signo inequívoco de haber sido usado para cocinar o calentar comida al fuego.
También aparecieron restos de vidrio, que ahora se deberán estudiar para poder confirmar su origen antiguo, descartando posibles contaminaciones más recientes.
Sondeo reducido
Por ahora se trata de piezas o porciones pequeñas de objetos rotos, aunque toda esta relación apareció tan solo en la primera cata, realizada como se había previsto en una excavación contenida de dos por cuatro metros.
El lugar elegido para arrancar los trabajos arqueológicos fue en la zona donde se cree se ubica la terraza del castro.

Sedimentos
Padín también detalló que se retiraron dos estratos: Una primera cubierta vegetal donde no se encontró nada destacado y un primer nivel de terreno más antiguo, donde aparecieron los restos enterrados.
En la parte noreste de la excavación abierta, los investigadores encontraron ayer una roca de grandes dimensiones. Aunque en un primer momento barajaron la posibilidad de que se tratase de parte de alguna construcción del poblado castreño, finalmente se inclinan por pensar en que se trata únicamente de una gran piedra del propio terreno.
Por ello, en la jornada prevista para hoy tienen pensado dejar por ahora esta zona y dirigirse a un nuevo emplazamiento, haciendo otra pequeña prospección en el entorno de la croa o parte más alta del castro, cerca de la ubicación de la torre o campanario de Cálago.
En catas de pequeño tamaño como estas, los arqueólogos acostumbran a probar fortuna en otro emplazamiento cuando en el primero no surgen estructuras constructivas que sirvan para aportar más conocimiento, ya que centrarse en un lugar infructuoso puede hacer perder horas de trabajo que podrían dedicarse a un área de mayor interés y que puede estar escondida a pocos metros.
La excavación ya en curso y autorizada por la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural cuenta con un presupuesto de unos 12.000 euros, financiados a partes iguales por el Concello y la Xunta. El plazo de ejecución de los trabajos será de unos trece días. l

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