domingo 17.11.2019

PSOE y BNG se suman al PP en A Illa contra la reforma de la Ley de Costas

El alcalde afirma que estará siempre de parte del sector del mar, aunque confía en que el borrador cambie
La Corporación municipal, reunida durante una sesión plenaria | d. a.
La Corporación municipal, reunida durante una sesión plenaria | d. a.

El Concello de A Illa formalizó ayer y remitirá al Gobierno del Estado su malestar con el borrador de reforma del reglamento y la Ley de Costas que impulsa el Ministerio para la Transición Ecológica. La propuesta para expresar esta oposición isleña fue planteada como moción por el PP y consiguió la adhesión a la causa del propio grupo municipal de gobierno —socialista, al igual que el departamento estatal que la impulsa— y también del BNG.

Todos suscribieron las palabras del líder popular Juan José González, que afirmó que el texto normativo tal y como se plantea podría comprometer el futuro de actividades productivas en el litoral, debido a una excesiva preservación ambiental y abriendo la puerta a “arbitrarias” decisiones sobre renovación de concesiones. Títulos que permiten mantener industrias junto al mar, como Ence, pero también como depuradoras, conserveras y también bateas y parques de cultivo. González entiende que la reforma permitiría echar por tierra prórrogas a estas concesiones, por ejemplo al alegar criterios tan subjetivos como “impacto paisajístico”, “interacción tierra-mar” o “cambio de la dirección del oleaje”.

El alcalde, Carlos Iglesias, indicó que solicitó informes urgentes a Madrid y la respuesta ha calmado algo más los ánimos. El borrador ha recibido unas mil alegaciones y se ha pedido un informe a la Abogacía del Estado para que determine si el articulado crea en verdad tanta inseguridad jurídica como dicen sus detractores. Ante tales críticas, el Gobierno en funciones ha actuado y convocado nuevas reuniones con los sectores afectados, comprometiendo incorporar quejas y sugerencias, e ir a una nueva exposición pública y plazo de alegaciones.

Con todo y “para curarnos en saúde”, el alcalde decidió apoyar la expresión del malestar en A Illa, haciendo llegar a Madrid un nuevo escrito de oposición al borrador.

El Pleno también dio ayer aprobación a la prórroga de la obra de las casas modernistas (hasta marzo de 2020) y la compra e instalación de diez medidores de la calidad del aire en la localidad. l

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