Lunes 19.11.2018

Reportaje | La ida y ahora la vuelta del mensaje llegado en botella desde New Jersey a A Illa

Casi habían perdido la esperanza. El exedil Isidro García y el encargado de Obras del Concello, Juan Manuel Rial “Chicho”, que se encontraron en marzo una botella en la playa de Conserrado que contenía un boleto de lotería

Casi habían perdido la esperanza. El exedil Isidro García y el encargado de Obras del Concello, Juan Manuel Rial “Chicho”, que se encontraron en marzo una botella en la playa de Conserrado que contenía un boleto de lotería estadounidense, un dólar y un mensaje parcialmente borrado, han podido, finalmente, contactar con la persona firmante y emisora del tal particular envío transoceánico.
Sellado el contenido en julio de 2016, en poco menos de dos años la botella recorrió a través del océano los más de 5.400 kilómetros que separan A Illa de Cape May (New Jersey), donde fue arrojada a los elementos. Y los isleños, después del sorprendente hallazgo, decidieron intentar contactar con el remitente.
No fue fácil, pero hubo tesón. La paciencia permitió salvar el escollo de los datos semiborrados. La tinta había desaparecido, pero no el efecto de la presión del bolígrafo sobre el papel, los surcos que revelaron una dirección de correo electrónico. Cris, la hija de García, hizo de traductora. Y enviaron un primer email.
Y un segundo. Y un tercero. Y nunca hubo contestación. Hasta que poco a poco se fueron olvidando del asunto.
La respuesta
Un día esa respuesta apareció en la bandeja de entrada. La firmaba el mismo remitente del papel descolorido, David Kembel, sorprendido por que su bólido acuático realizase un viaje de tal magnitud.
El carteo digital permitió que ambos extremos unidos por aquella botella se conociesen un poco más.
Así los isleños supieron que Kembel es un abogado jubilado especialista en salud y que su mujer, también retirada, era funcionaria. Y que ambos viven en Montana... efectivamente, un estado norteamericano sin mar. El cómo llegó la botella al Atlántico se explica por un fenómeno que en A Illa conocen bien: El veraneo. El matrimonio pasa sus vacaciones en Cape May desde hace 25 años y los arousanos descubrieron así, además, que aquella pareja arroja al mar una botella cada año, “como moito cada tres anos tiran unha”.
Eso sí, el propio Kembel no salía de su asombro: “Nunca imaginé que una pudiese llegar tan lejos, a Europa”. Sus múltiples botaduras anteriores habían recalado, como mucho, en puntos más o menos distantes de la costa de Estados Unidos. “Me quedé realmente sorprendido de recibir noticias de alguien desde tan lejos”, recogía la prensa local.
Porque, sí: La curiosa carambola con la que ha jugado la corriente del Golfo despertó el interés de la prensa, radio y televisión, primero, de los medios arousanos y gallegos, que se hicieron eco del suceso. Aquellos recortes de prensa fueron remitidos por los isleños hacia Estados Unidos y así fue también cómo Diario de Arousa cruzó el “Charco” en esta cadena alrededor de un recipiente de cristal.

La otra historia
Todo aquel material llegado de vuelta a New Jersey despertó, a su vez, el interés de los medios estadounidenses. La protagonista de esta segunda historia es Cris García, quien un día, varios meses después de aquellos primeros contactos, recibió la llamada de una periodista freelance de Estados Unidos, interesada por lo sucedido.
Compartieron varios archivos, fotografías y mensajes y la comunicadora se comprometió a intentar publicar la historia en algún medio y, de conseguirlo, enviar a su vez un ejemplar del periódico y copias digitales hacia Galicia.
Ocurrió esta semana. Uno de los diarios locales de aquella zona de New Jersey era el primero en contar este periplo en la lengua de Shakespeare. Y fue así, gracias a ello, cómo Conserrado compartió espacio en una portada con Oprah Winfrey, tal vez por primera vez en la historia. l

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