domingo 13.10.2019

Reportaje | ¿Y si el primer astronauta en pisar Marte fuera de O Salnés?

El cosmonauta ruso Mikhail Kornienko maravilló a los asistentes a las jornadas “O Salnés mirando ao cosmos” hablando de su experiencia tras un año viviendo en el espacio como parte de un experimento internacional para llegar algún día al planeta rojo

El cosmonauta ruso Mikhail Kornienko (en el centro) con autoridades y su intérprete en el pabellón de Vilanova | m. ferreirós
El cosmonauta ruso Mikhail Kornienko (en el centro) con autoridades y su intérprete en el pabellón de Vilanova | m. ferreirós

El próximo astronauta español y el afortunado de pisar Marte podría ser de O Salnés. El caso es que ganas no faltan entre los escolares y jóvenes de la comarca que ayer hicieron decenas de preguntas al cosmonauta ruso Mikhail Kornienko en la jornada “O Salnés mirando ao cosmos”. Muchos mostraron interés por los requisitos para ser como él: el aviador de cohetes que más tiempo ha estado en el espacio con 546 días, casi dos años. Con la ayuda de un traductor, este ingeniero de la Agencia Espacial Rusa (Roscosmos), de aspecto físico frágil y cara amigable, les explicó: “Primero hay que tener muchas ganas, pero también una buena formación y muy buena salud porque es algo que dura toda la vida”. 
El camino es difícil. Kornienko viajó al espacio por primera vez con 50 años; tardó 13 en preparase para su primera misión y cinco para la segunda. Pero quiso ser cosmonauta cuando a penas levantaba un palmo del suelo y al igual que otros niños rusos que vivieron la proeza del piloto soviético Yuri Gagarin, el primer ser humano en salir al espacio exterior, en 1961. “Todos los niños y  niñas querían ser como él y yo no era una excepción”, contó. Pero también tuvo mucho que ver su padre, un piloto de rescate militar que tuvo contacto con cosmonautas. Le regaló trozo del paracaídas de una misión espacial y esto lo sabían los alumnos de cuarto de Primaria del colegio Xulio Camba que estudiaron su historia antes de la charla y le regalaron una composición en cartulina inspirada en esta anécdota. 

Efectos de la ingravidez
No fue el único obsequio que recibió el ingeniero de vuelo, cuyo último viaje fue en 2015 en una misión promovida por Roscosmos y la NASA y sus socios internacionales para pasar un año en la Estación Espacial Internacional con el objetivo de estudiar los efectos de la ingravidez en el cuerpo humano y realizar otros experimentos para futuras expediciones por el sistema solar y sobre todo con la vista puesta en el gran reto de nuestro siglo: pisar Marte. Como relató ayer, en el momento del aterrizaje, que es el más peligroso, tras el lanzamiento y las salidas al espacio exterior, no se tenían en pie y tanto él como su compañero americano, Scott Kelly, necesitaron tantos días de rehabilitación como de vuelo. 
A miles de kilómetros de la Tierra, a parte de a su familia y amigos, el astronauta echaba de menos cuestiones de lo más cotidiano como “los sonidos de la Tierra y la naturaleza” y, de hecho, pidió que le enviaran fotos y audios. Sin embargo, y a pesar de momentos difíciles; de dormir en un saco pegado a una pared; ingerir alimento y líquidos con pajitas; la ingravidez y de tener que moverse continuamente como el Tarzán de las lianas y de no poder ducharse –usan toallitas húmedas–, Kornienko repetiría mañana mismo. “Uno se acostumbra rápido”, le explicó a los escolares. 
También les contó anécdotas como que el sistema ruso de váter era “más seguro” y su colega estadounidense acabó usando el suyo. Y es que la curiosidad de los niños era infinita y querían saberlo todo. La falta de tiempo dejó muchas preguntas en el tintero.

Programa para hoy
El ingeniero de vuelo ruso lleva unos días en España e incluso se ha reunido con su compañero, el ministro Pedro Duque. Ayer también disfrutó de la comarca recorriendo algunos de sus rincones con autoridades de la Mancomunidade do Salnés, que organiza las jornadas gracias a la colaboración de la Embajada rusa en España. De hecho, continúan hoy en el pabellón de Vilanova y, aunque Kornienko ya no estará, habrá sesiones de planetario, la proyección de un documental y una película (19:30 horas) y una exposición fotográfica. l

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