Sábado 17.11.2018

Reportaje | “El variante clima de la Antártida es lo más complicado. O Grove es perfecto para entrenar ”

Son las 11:30 horas y uno de los equipos del Ejército de Tierra parte del puerto de Pedras Negras hacia la playa de A Lanzada donde le espera el resto de sus compañeros para realizar los ejercicios diarios que forman parte de su preparación

Los dos equipos del Ejército de Tierra ayer en la playa de A Lanzada durante los ejercicios de preparación  | d.a
Los dos equipos del Ejército de Tierra ayer en la playa de A Lanzada durante los ejercicios de preparación | d.a

Son las 11:30 horas y uno de los equipos del Ejército de Tierra parte del puerto de Pedras Negras hacia la playa de A Lanzada donde le espera el resto de sus compañeros para realizar los ejercicios diarios que forman parte de su preparación para la Campaña Antártica. Les dirije el comandante Juan José Pereda que explica las razones por las que O Grove desde hace cuatro años se convierte en uno de los puntos obligados de entrenamiento. “Buscamos además de un lugar con agua fría que sea una zona de mar abierto porque precisamente la climatología adversa es lo más complicado del viaje y la estancia allí. O Grove es perfecto para entrenar ”, señala. Llegarán a la Isla Decepción en torno al 22 de diciembre, coincidiendo con el verano austral, y saldrán desde el puerto de Vigo, por primera vez, desde el buque Sarmiento de Gamboa, el Hespérides donde viajan siempre, se incorporá más tarde a la expedición. Pereda asegura que se trata de una “experiencia única” y resalta que “solo 400 o 500 españoles en la historia podrán hacerlo”.
Una opinión que comparten el resto de los tripulantes que conforman el equipo que viaja destino a la playa de A Lanzada. “Por desgracia, solo se puede realizar esta campaña dos años y la selección de las personas que van es muy dura. Se escogen 13 de 200”, señala Pereda. A la llegada al arenal, algún curioso se acerca a las lanchas y a los dos equipos que conformarán la misión Antártica que se dispone a realizar una operación de rescate en el agua. “Sin traje especial en 10 minutos en el agua de la Antártida entramos en hipotermia severa”, subraya. Es al teniente, Alberto Jesús Luquero, al que le toca ir al agua que en apenas unos segundos es rescatado por su compañeros que le lanzan una especie de cabo por el que tiran hasta acercarlo a la lancha.
Una ribeirense en la cocina
En el equipo que viaja a la Antártida, explica Pereda, cada miembro tiene una misión. “Cada uno tiene una tarea, pero es muy importante que las personas que vengan sean polivalentes porque no se van a limitar a hacer una sola cosa”, señala. Hay veterinarios médicos, mecánicos y dos expertos en volcanes porque la isla en la que está la base española está sobre un volcán que en los últimos años ya ha destruido la base de la armada chilena. “Antes de bajarnos a la isla revisan el estado del volcán”, aclara.
Tampoco falta una encargada de cocina que en esta ocasión será la ribeirense Inés Regueira que realizará por primera vez la expedición. “Tenemos que elaborar 108 menús para 108 días y no nos podemos olvidar de nada porque allí no podemos comprarlo”, explica. Regueira asegura sentirse “afortunada” por poder participar en la misión. “Llevamos desde abril hablando con proveedores de carne, pescado y mariscos. Son menús confeccionados con más kilocalorías de las habituales por el desgaste del frío y los trabajos en la Antártida”, explica. Viajarán acompañando a un total de 41 científicos españoles y diez extranjeros procedentes de Portugal y Austria. “Es una experiencia única en la que aprendemos muchísimo. Durante nuestra estancia allí pues acercamos nuestro trabajo a los científicos y ellos el suyo”, asegura Pereda. l

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