jueves 04.06.2020

El sector “pide” agua para combatir casos de deshidratación en la uva, pero teme a las tormentas con granizo

Condes de Albarei inicia la recolecta y espera rozar los tres millones de kilos de un fruto “equilibrado” en acidez y grado 
Uno de los socios de Condes descarga su producción en las instalaciones de Castrelo (Cambados) | mónica ferreirós
Uno de los socios de Condes descarga su producción en las instalaciones de Castrelo (Cambados) | mónica ferreirós

La vendimia empezó con optimismo en la Denominación de Origen Rías Baixas; iba a ser una recolecta tranquila y pausada, pero las últimas previsiones meteorológicas mantienen a viticultores y bodegueros pendientes del cielo. Hay amenaza de tormentas y de lluvias a partir del próximo lunes y esto puede ser positivo para la uva pues ayudaría a combatir los casos de deshidratación que se están detectando y a rebajar la acidez; o negativo, si vienen acompañadas de granizo que pueda dañarla.

El responsable de viticultura de Condes de Albarei, Alberto Barral, señaló que la deshidratación puede suponer una reducción de la cosecha de hasta un 5% que se sumaría al 15% previsto en general debido, sobre todo, a los corrimientos de flor registrados en el momento de cuajado por las lluvias. Y es que este año las pérdidas por enfermedades y hongos fueron “ínfimas” y el temido mildiu afectó a parcelas muy concretas, también porque “os viticultores se deixan asesorar polo noso departamento de viticultura”, añadió Barral. Con todo, no hay motivo de alarma pues el sector coincide en que será una cosecha abundante y recuerda que las dos anteriores fueron excepcionales en cantidad.

La recepción más rápida
En esta firma esperan rozar los 3 millones de kilos de fruto procedentes de sus 400 socios y de 300 hectáreas de viñedo. Ayer empezaron a recogerla a un ritmo trepidante, de entre 50.000 y 60.000 kilos por hora, lo que la convierte en la más rápida de la denominación. De hecho, hace tiempo que no se viven las largas colas y recogidas de madrugada. En procesado, sus instalaciones de Castrelo (Cambados) tienen una capacidad de 40.000 kilos por hora. 

Barral explicó que han tardado más que la mayoría de bodegas –comenzó a mediados de semana– porque “o grao alcólico non estaba completamente equilibrado coa acidez e preferimos arriscarnos”. Actualmente, el grado medio está por encima de los 13,2, según el técnico, pero “moi equilibrado coa acidez”, insistió. No obstante, hay casos en los que se supera, como el de un socio que ayer por la mañana descargaba y su uva arrojó 14 grados. Así lo mostraba el medidor donde los trabajadores echan el mosto previamente exprimido de una muestra de las cajas dejadas por los cooperativistas. Pero este no es el primer paso. Primero se pide la identificación del propietario y la finca de donde procede el fruto para certificar la trazabilidad del producto y preservar, por tanto, el espíritu de la DO: garantizar el importante origen de los vinos, su carácter diferenciador. 

La vendimia es también una importante fuente de trabajo temporal. En Condes de Albarei se contrata a 125 personas para las zona de recepción y procesado y 75 para su finca Pazo Baión (Vilanova) donde, además, cabe recordar, emplea a exdrogodependientes como parte de su compromiso social con el Plan Nacional sobre Drogas. En esta finca empezarán a recolectar la semana próxima pues lleva otro ritmo.

En total, el sector espera terminar los trabajos de recogida dentro de dos semanas, como mucho, y siempre en función de las condiciones meteorológicas porque, en realidad, viticultores y bodegueros nunca dejan de mirar al cielo.

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