martes 10.12.2019

El sistema de caja “caótico” del pósito meco deja en el aire parte del desfalco

Los consultores de SACE y un perito económico judicial declararon ayer en la quinta jornada del juicio 
Consultores de SACE ayer durante la sesión de la vista | d.a.
Consultores de SACE ayer durante la sesión de la vista | d.a.

Como “caótica” y “débil” así definieron ayer tanto los consultores de SACE, la empresa consultora que auditaba las cuentas de la Cofradía, como el perito judicial el sistema de control de la caja ‘azul’ (recauda las cuotas de socios y fianzas de compradores) de la cofradía durante 2009. 

Una gestión que deja en el aire la autoría de parte del desfalco en la Cofradía al no poder demostrarse de forma documental quien se pudo haber llevado los algo más de 10.000 euros que cifra la acusación que el excontable, Fabricio Fernández, se pudo haber llevado durante 2009 de la caja azul. “Nos cansamos de repetir a la Cofradía que tenía unas medidas de control muy deficiente. Deberían tener las funciones desagregadas”, declaró uno de los auditores de SACE. Tampoco quedaron claras, precisamente por falta de pruebas documentales, transferencias que se realizaron en el Banesto y en la Caixa ya que no aparecen quien hizo esos movimientos. Volvió a salir en la sesión la retirada de 6.000 euros y se volvió a incidir en su autoría desconocida.

La gestión de la pescadería y sus ingresos volvieron ayer a la sesión. En la auditoría se registra en una nota manuscrita sobre la que ayer el abogado defensor de Fabricio Fernández llamó la atención en la que se recoge un importe de 5.105 euros bajo el concepto de “más ventas del 1 al 13 de enero". Un dato que el consultor económico declaró que se había anotado porque todavía no había máquina registradora y que la información había sido facilitada por el gerente de la pescadería, pese a que la misma no se abrió hasta el 15 de enero. 

El cuanto a la preparación del acusado para llevar la gestión económica del pósito,  los contables de SACE que negaron haber recomendado su elección al patrón, aseguraron que era una persona “con limitados conocimientos de contabilidad, pero absorbía muy rápido la información y tenía disposición”. También negaron ser los encargados de cerrar las cuentas y que su función se limitaba a “asesorar y formular cuentas”. De hecho, recordaron que la Cofradía en 2011 tuvo que someterse a un plan de viabilidad económica.

El juicio proseguirá el próximo lunes con las aportaciones de Agaja, el colectivo al que acudió el acusado para tratar su ludopatía, y los forenses. Las conclusiones de las partes se remitirán por escrito al jurado y a la magistrada para su posterior análisis.

El veredicto que dependerá de un jurado popular se espera para el martes o incluso miércoles. Uno de los miembros del jurado fue relevado ayer por el suplente, una mujer, debido a un problema de salud que le imposibilitó acudir a la sesión.

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