miércoles 12/8/20

Un tornado destroza naves, tejados y daña vehículos a su paso por Xesteira y Covas

Varios trabajadores salieron a la carrera del interior de una factoría al ver cómo se levantaba la cubierta del inmueble

La parroquia cambadesa de Castrelo fue una de las más castigadas ayer por la tarde por el viento | mercedes rolán
La parroquia cambadesa de Castrelo fue una de las más castigadas ayer por la tarde por el viento | mercedes rolán

Un tornado causó ayer importantes daños a su paso por los municipios salinienses de Cambados y Meaño, después de dejar otra relación de incidencias en el término municipal de Poio. El suceso tuvo lugar sobre las seis de la tarde y a su paso por la comarca arousana tocó primero la zona de Xesteira, Castrelo. Allí se cebó con al menos dos naves empresariales, unas cuatro viviendas, otros tantos galpones, vehículos y mobiliario público.
Uno de los negocios que más sufrió la embestida del viento fue la empresa Aluminios del Atlántico. Un grupo de empleados se encontraba en esos momentos en el interior del inmueble “cando comezamos a oir como aumentaba a intensidade do vento. Entón empezou o tellado a ir para arriba e para abaixo e cando comezou a levantalo xa saímos correndo”, relataba ayer uno de los afectados. “Foi cousa de segundos”. 
Las instalaciones de esta empresa fueron de las que se llevaron una de las peores partes: Hubo importantes daños en la cubierta, las rachas volaron varios aluminios y tiraron un muro que golpeó un camión de la misma propiedad. Además, también causó destrozos en un coche y en un furgón. A última hora de la tarde los operarios trabajaban en intentar tapar como fuese la cubierta, ya que amenazaba lluvia y, de hecho, parte del material había sido ya arruinado por el agua durante el suceso. La estimación económica era difícil, pero elevada en todo caso. 
Más afectados
Otro de los negocios afectados fue el taller de coches Servicar, que se encuentra frente a la nave de aluminios. Tampoco aquí hubo que lamentar heridos, pero sí daños materiales, fundamentalmente en la cubierta y también en algunos vehículos. 
Varias casas de alrededor sufrieron también efectos similares, sobre todo en los tejados, levantando tejas al paso del viento huracanado, rompiendo cristales y derribando por completo galpones. 
Parece ser que el “remuíño de vento”, como lo describían ayer algunos testigos, siguió luego en dirección hacia Meaño. En concreto, hacia Covas, donde andada la tarde se tuvo conocimiento de que había levantado el tejado de una vivienda. 
El viento destruyó prácticamente la mitad de la cubierta de la casa, en donde tampoco hubo que lamentar heridos. 
A mayores, justo antes de su entrada en O Salnés, se tuvo constancia del paso del tornado por Poio. Allí dejó otro reguero de incidencias en algunas viviendas, pero el suceso más grave tuvo lugar en el puerto de Raxó, donde, al parecer, volcó la lancha en la que navegaban dos empleados, que tuvieron que ser rescatados del agua. 
Durante buena parte de la tarde, emergencias como Protección Civil de Cambados prestaron apoyo al operativo posterior al suceso. En Meaño, además, la alcaldesa, Lourdes Ucha, y miembros del gobierno local se desplazaron también a Covas para comprobar los desperfectos. l

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