martes 20/10/20

VILANOVA - “O plan de composteiros motivou moito á xente e reduciu o lixo nos contedores”

El Concello de Vilanova repartió en 2015 setenta composteros para un plan piloto que pretendía testar, por un lado, la aceptación vecinal y, por otro, si efectivamente contribuirían a reducir la basura que se deposita en los contenedores verdes y cuyo tratamiento Sogama cobra por kilo.

José Carballo es uno de los encargados del proyecto	gonzalo salgado
José Carballo es uno de los encargados del proyecto gonzalo salgado

El Concello de Vilanova repartió en 2015 setenta composteros para un plan piloto que pretendía testar, por un lado, la aceptación vecinal y, por otro, si efectivamente contribuirían a reducir la basura que se deposita en los contenedores verdes y cuyo tratamiento Sogama cobra por kilo.
El programa se dejó en manos de la asociación O Castro de Baión, para su reparto y seguimiento en esta parroquia rural, pero la buena acogida vecinal terminó llevando composteros a parroquias vecinas como András y Tremoedo. Incluso vecinos de  Castroagudín (Vilagarcía) y Leiro (Ribadumia) han mostrado interés por el plan, dado que la lista de socios de O Castro no conoce fronteras.
José Carballo es, junto a Alberto Álvarez, uno de los encargados del seguimiento del proyecto y conoce bien dónde ha resultado mejor y dónde peor esta apuesta por el biodegradado de desperdicios orgánicos. “Nas casas con pequenas hortas, onde non hai animais, funciona moi ben”, utilizando el compost como abono para jardines y pequeñas plantaciones.
Por contra, las propiedades y granjas con animales como gallinas no generaron ya tanto volumen de compost, porque “quen ten animais prefire reciclar         doutra forma”, priorizando la atención a estos. Con todo, en general la aceptación ha sido buena. “Incluso hai unha casa que non ten onde colocar o composteiro e traenme o lixo a min”, señaló Carballo para ilustrar el interés en participar en el programa. 
“Tamén funciona moi ben nos lugares con céspede, para aproveitar os restos que se cortan” y que generan un buen compost.

éxito
Ya cuando habían organizado una excursión a la provincia de A Coruña para conocer el funcionamiento de un centro de compost, en O Castro vieron que existía demanda: “Enchemos un autobús e todos se interesaron moito pola formación”. “Personalmente creo que a xente motivouse con este proxecto”. Otra prueba es que los setenta composteros pronto se quedaron corto y hubo que aumentarlos hasta casi un centenar, por el importante número de peticiones.
En cuanto a kilos de basura que se dejaron de depositar en los contenedores verdes con destino a Sogama, José Carballo indica que es “difícil de precisar”, pero “é evidente que mellorou”, a pesar de tratarse de un plan piloto de incidencia contenida. Detectaron también que se eliminó la práctica habitual de tirar patatas sobrantes de alguna cosecha particular a la basura. Ahora al menos se convierten en abono. n

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