jueves 12.12.2019

Issey Miyake muestra en París que solo quiere divertirse

La firma japonesa Issey Miyake ha decidido cambiar las reglas del juego de la moda y propuso hoy en París a su seguidores diseños con los que pueden jugar y manipular a su antojo con un nuevo tejido creado especialmente por la marca.

Issey Miyake muestra en París 
que solo quiere divertirse

La firma japonesa Issey Miyake ha decidido cambiar las reglas del juego de la moda y propuso hoy en París a su seguidores diseños con los que pueden jugar y manipular a su antojo con un nuevo tejido creado especialmente por la marca.
Se trata de “Dough Dough” (pronunciado “do-do”), un textil sintético flexible y con memoria que se puede doblar y moldear, y que Miyake impuso en sombreros, bolsos e incluso vestidos y faldas.
“La idea es que la gente participe en la ropa. Quiero que la gente vaya al origen, que piense en su infancia y cree sus propias formas con la intención de divertirse e interactuar con lo que llevan”, declaró a Efe Yoshiyuki Miyamae, director creativo de la línea femenina.
La marca introdujo su apuesta en una colección fresca que arrancó con una serie de sombreros de paja como la que utilizan los campesinos japoneses en sus escobas, y con la que Miyamae creó los estampados de los primeros vestidos que parecían reproducir pinturas al óleo.
“Quería hacer algo que reflejara los movimientos libres del cuerpo. No tener que pensar en estampados concretos sino reflejar esos movimientos libres como si las formas surgieran por sí mismas. Fue como una bocanada de aire fresco”, dijo el diseñador.
Después, llegó el “Dough Dough” en estilismos luminosos donde reinó el blanco, el beige o tonos naranjas y rosados hasta un oscuro frambuesa.
Como se trataba de dar libertad al cuerpo, los pantalones se llevaban anchos y con dobladillo en el bajo junto a amplios tops o vestidos hasta media pierna con vuelo en las faldas.
Los bolsos que probaron la nueva técnica de Miyake parecían almohadas, que se atan a la cintura para un efecto riñonera, se cuelgan del hombro o, cambiando su forma, pueden usarse como sombrero.
Incluso para los zapatos, la firma japonesa se decantó por la comodidad al actualizar las clásicas sandalias de tipo “Teva”, que se cierran con velcro, de piel en negro, camel o de colores.
Como resultado final, Miyamae consiguió una línea divertida, para los amantes de la moda bohemia que estén dispuestos a tomar un estilo más moderno. Además, puso un toque de alegría en el severo ambiente de la Semana de la Moda de París, donde se presentan actualmente las colecciones primavera-verano 2019.
Al final del desfile, que tuvo lugar en el Palais de Tokyo, el museo de arte contemporáneo de la ciudad, las modelos salieron en grupos a saludar mientras jugaban con las prendas, hablaban entre ellas o bailaban al ritmo de la música, una interpretación en directo de la pianista Hiroko Sebu, compositora y cantante.
El público agradeció a Miyamae la alegría y el colorido que animó el calendario de la moda y las cada vez más frías mañanas del otoño parisino.
Horas antes había sido el turno de la firma española Loewe, cuyo diseñador, el norirlandés Jonathan Anderson, también insufló su espíritu artístico a la jornada.
La sede de la Unesco acogió el desfile que se desarrolló entre dos murales del pintor Joan Miró y las creaciones de jóvenes artistas como Lara Favaretto, Joe Hogan o Ryoji Koie.
Anderson planteó su línea como si se tratara de una galería de arte por la que el público se pasea, cada uno con su propio estilo pero con una pasión compartida: la necesidad de crear por sí mismos.
Los colores variaron desde tonos tierra pasando por naranjas, blancos, verdes y azules.
La “maison” se decantó por siluetas fluidas en amplias blusas de seda transformadas en vestido, jerséis de punto extra grandes y faldas de algodón vaporosas bien con pequeños volantes o abiertas como si llevaran tiras.
“Es una celebración de la belleza y de la sensualidad. Creo que cada modelo consigue funcionar en el desfile por separado o como grupo”, señaló Anderson entre bambalinas tras el desfile.
La modelo Amber Valleta, las actrices Adriana Ugarte y Rosie Huntington, el diseñador de Louis Vuitton, Virgil Abloh, y otras personalidades como Jaime de Marichalar y Marisa Borbón siguieron las propuestas de Loewe desde la primera fila

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