domingo 25/10/20

Marruecos saca a los niños de la calle gracias al circo

La academia de artes circenses Shemsy, cuya instalación se alza en el interior de una alcazaba el siglo XVIII, acoge a jóvenes en situación de precariedad para promover su inserción en materia educativa y social

Una academia de circo marroquí pionera en África ayuda a sacar a los niños de la calle con esta propuesta: si quieren convertirse en artistas del circo, deberán pasar primero por la escuela.


El lugar recibió una gran atención mediática cuando la reina española Letizia y la princesa Lala Meryam de Marruecos visitaron el mes pasado este proyecto del Circo Shemsy, que significa “el circo de mi sol”.

La carpa de Shemsy se levanta dentro de una alcazaba del siglo XVIII en el barrio popular Sidi Mussa de la ciudad costera de Salé. Allí, acoge a niños en situación precaria para promover su inserción educativa y social.


Inspirándose en una escuela de circo brasileña, Shemsy propone enseñar a los niños que deambulan por las calles vendiendo pañuelos de papel las artes circenses con el compromiso de que asistan a la escuela y completen la educación obligatoria.


“El circo, con sus virtudes pedagógicas y como actividad corporal y artística, ayuda al niño a potenciar sus habilidades y su imaginación y a recuperar la confianza en sí mismo y en los demás”, cuenta Zakariya Benyamina, director de estudios en la Escuela Nacional de Circo Shemsy.


Creada en 1996 por la Asociación Marroquí de Ayuda de los Niños en Dificultad y patrocinada por la Iniciativa Nacional de Desarrollo Humano (INDH, organismo público que financia proyectos sociales), Shemsy logró devolver a las aulas a cientos de niños, enseñándoles además las artes del circo y algún oficio manual.


Los estudiantes más brillantes han dado el salto a circos de Europa, otros han formado su propia compañía en Marruecos y los menos afortunados se llevan al menos el aprendizaje de un oficio.


Pese a su profesionalización, la escuela conserva su vertiente social: los estudiantes sometidos a la formación profesional se convierten en formadores de los niños desfavorecidos, a los que imparten clases por las tardes.

Comentarios