Miércoles 19.06.2019

La “sumisa” Marge Simpson y el “emprendedor” Homer

 

Una tesis doctoral española analiza el contenido de la serie que nació hace treinta años en EEUU y que se ha hecho famosa por sus predicciones, que se cumplen “porque llevan a la sociedad al esperpento”

 

El español Alejandro Tovar, que ha dedicado tres años a investigar sobre la familia televisiva Simpson | Inés Oria (efe)
El español Alejandro Tovar, que ha dedicado tres años a investigar sobre la familia televisiva Simpson | Inés Oria (efe)

Marge es una mujer “sumisa” aunque una “abanderada” del empoderamiento femenino y Homer un “emprendedor de libro”, según la primera tesis doctoral sobre la serie de animación que nació hace treinta años en EEUU y que llegó en el 91 a España, “Los Simpson”. Es la primera vez que una tesis doctoral se fija en el discurso y los guiones de esta serie de televisión sobre “una familia media”, detalla en declaraciones a Efe su autor, el zaragozano Alejandro Tovar (1988).
Los protagonistas de “Los Simpson” son Marge, que nació con 34 años, Homer con 36, Bart con diez, Lisa con ocho y Maggie con uno y en esa misma edad siguen tras dar “hasta miedo” con sus predicciones, entre ellas que Donald Trump sería el presidente de Estados Unidos. “No envejecen y cada vez que hablan del futuro parecen adivinos. Crean distopías que se cumplen porque llevan a la sociedad al esperpento”, sostiene Tovar.
“Creo que su éxito se debe a que más que un producto para el entretenimiento es el espejo más satírico, irónico y certero no solo de la sociedad estadounidense sino de la occidental”, detalla Tovar. Esa fue la hipótesis de partida sobre estos dibujos de piel amarilla y su conclusión es que debido a sus muchos niveles de lectura se podría revelar como una potente herramienta pedagógica con la que enseñar diferentes materias. 
Una de ellas, sostiene, es la cuestión de género: Marge, hija de inmigrante francés, sensible y “leída”, tiene aspiraciones que se truncan cuando conoce a Homer y a partir de su matrimonio se convierte en una mujer plegada a los deseos de su familia y a las necesidades de su marido aunque convencida de que la vida de Lisa debe ser diferente a la suya. A juicio de Tovar, hay un capítulo clave que describe justo lo que es ella, una “mujer sumisa” pero abanderada de la lucha por el avance de la sociedad, y sus pretensiones con Lisa: “Tú sé como eres que ya sonreiré yo por las dos. Tú no finjas”, le dice.
En cuanto a Homer, “representa todo lo que un ser humano no tiene que ser: vago, machista, aficionado al alcohol... pero también es un gurú del emprendimiento”. “Hace un estudio de mercado cada vez que detecta una necesidad, como comprar una máquina cuando nieva en Springfield u ordenarse reverendo para oficiar matrimonios homosexuales e inventa cosas como el tomaco o su flambeado, pero todo por ciencia infusa, sin método ninguno”, precisa Tovar.
Otro de los asuntos claves en la serie es la crítica al periodismo que personaliza en el presentador de la televisión local Kent Brockman, un experto “en buscar la conexión emocional con la audiencia, teatralizar la información y apartarse de la verdad”. 
Tampoco sale bien parada la televisión infantil en la que Krusty el payaso es el responsable último de la educación de los niños a pesar de ser “un analfabeto, borracho y tirano, antítesis de la pedagogía” y con el que se critica a los padres que “enchufan a sus hijos a un aparato sin saber qué es lo que ven”.

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