jueves 17.10.2019

El asesino del triple crimen de Valga podría enfrentarse a la prisión permanente

José Luis Abet Lafuente fue enviado ayer a la cárcel sin fianza tras acudir al Juzgado de Caldas
José Luis Abet Lafuente llegó al Juzgado de Caldas a cara descubierta y con la cabeza gacha | mónica ferreirós
José Luis Abet Lafuente llegó al Juzgado de Caldas a cara descubierta y con la cabeza gacha | mónica ferreirós

La titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Caldas, Cristina Sánchez Neira, ordenó ayer la prisión provisional comunicada y sin fianza para José Luis Abet Lafuente, el hombre que disparó y acabó con la vida de Sandra, María Elena y Alba (su exmujer, su exsuegra y su excuñada) en la parroquia valguesa de Cordeiro. En el auto de la jueza se le imputan a José Luis Abet tres presuntos delitos de asesinato que, añade, podrían dar lugar a una pena de prisión permanente revisable. Una tipificación por el que fue condenado en su día el parricida de Moraña, David Oubel, y que inicialmente también había prestado declaración en estos mismos juzgados.

El asesino de las tres mujeres de Valga llegó en un coche sin rotular a la puerta de los juzgados al filo de las once menos cuarto de la mañana. Allí lo esperaban vecinos y curiosos que mostraron a gritos su rechazo al terrible crimen que había cometido. “Asesino”, “desgraciado” o “sinvergüenza” fueron algunos de los calificativos que se escucharon a las puertas del edificio judicial cuando llegó José Luis Abet.

El hombre salió del vehículo, escoltado a pie por agentes de la Usecic, esposado, a cara descubierta y con la cabeza gacha y vestido con una camisa y un pantalón vaquero. Un miembro de la Policía Judicial recorrió con el detenido los escasos metros que lo separaban del edificio judicial. Una mujer que estaba en la zona se saltó el cordón policial establecido a modo de cuadrilátero profiriendo insultos e intentando acercarse a José Luis Abet, pero un agente se lo impidió.

El autor confeso del triple crimen permaneció dentro del juzgado durante más de dos horas y, poco después de la una y media de la tarde, salió con la cara tapada. Allí lo esperaba un furgón de la Guardia Civil para trasladarlo a la prisión de A Lama. Según fuentes judiciales el hombre no llegó a declarar porque, según él, no se encontraba en condiciones para hacerlo. La jueza también tomó declaración a varios testigos a lo largo de la mañana. En el Paseo Román López, en el que se ubica el Juzgado, se agolparon decenas de personas para “verlle a cara ao asasino”.

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