lunes 25/1/21

“Vin o accidente de Angrois e sentinme impotente”

El accidente de Angrois removió las entrañas de Cristina Magariños y aquel día tomó la decisión de hacerse voluntaria. “Xa tiña gañas antes, pero cando pasou o do tren sentinme impotente na casa”,

 Algunos de los directivos y voluntarios de la agrupación caldense a las puertas de la Casa Consistorial, en la que se ubica su sede “provisional”
Algunos de los directivos y voluntarios de la agrupación caldense a las puertas de la Casa Consistorial, en la que se ubica su sede “provisional”

El accidente de Angrois removió las entrañas de Cristina Magariños y aquel día tomó la decisión de hacerse voluntaria. “Xa tiña gañas antes, pero cando pasou o do tren sentinme impotente na casa”, ratifica la joven, una de las últimas incorporaciones de Protección Civil de Caldas de Reis. Desde el mes de abril, cuando tomó posesión la nueva directiva  encabezada por José Sieiro, el número de voluntarios creció      de 19 a 23 (33 contabilizando también a aspirantes y otros colaboradores). Algunos, como Alejandro Carballo, comenzaron siendo menores de edad. “Hasta que cumplí los 18, en junio, no pude realizar ningún operativo sin autorización de mis padres”, pero eso no frenó sus ansias por “ayudar a la gente”. Su balance de los últimos cinco meses es positivo: “Aprendí muchísimo” sobre “salvamento, cómo actuar en un accidente de tráfico o en un incendio”. Nociones que no solo repercuten en su labor como voluntarios, sino también en su propia vida. “Se pasa calquera accidente na casa, sabes como actuar, iso dache seguridade”, apunta Cristina Magariños. Entró en Protección Civil al mismo tiempo que Cristina Fariña, que aspira a ser Guardia Civil de Tráfico y cree que Protección Civil le puede servir de trampolín. Todos están concienciados de que “axudar é importante”, incide Jenifer Simaes, que anima a los jóvenes a seguir su camino. “Sempre pasan cousas e fai falta xente”.
Estos cuatro caldenses son savia nueva para el voluntariado caldense. Aprenden día a día de veteranos como Rocío Casal, la única que superviviente del equipo que fundó Protección Civil en 1996. “Son energía positiva que entra por la puerta”, dice el actual jefe de la agrupación. “Cualquier persona puede formar parte de Protección Civil. No sobra nadie”. Y con el objetivo de acercarse más a la ciudadanía han echado mano de las redes sociales (con perfiles en Facebook y Twitter) y, desde hace unos días, relatan sus vivencias y actividad a través de un blog.
Esta es solo una de las líneas de actuación de la nueva directiva, que en los últimos siete meses ha trabajado en la “estructuración de la agrupación” para ganar en “operatividad”. También  han potenciado la formación interna (en ámbitos como los primeros auxilios o la reanimación cardiopulmonar) y las prácticas con equipos de descenso para familiarizarse con el material, conseguir “agilidad y dinamismo en las intervenciones”, fomentar “el compañerismo” y la compenetración entre los voluntarios, para que “lleguen a entenderse con una simple mirada”, indica José Sieiro.
Con el 2014 a la vuelta de la esquina, toca pensar también en aspiraciones, objetivos y maneras de continuar impulsando la agrupación. “Trataremos de reforzar la operatividad”, ampliar el material para prestar primeros auxilios y actuar en situaciones de emergencia y avanzar en materia de comunicaciones, “que es un pilar fundamental de cualquier servicio de emergencias”. También “nos hace buena falta” un nuevo vehículo.

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