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Ansia viva de una “festa sen dono”

La sala de exposiciones Rivas Briones se quedó pequeña en la inauguración de la muestra “Aquí non chega!” que conmemora la historia de la Festa da Auga.| gonzalo salgado

En Vilagarcía la Festa da Auga es una religión, de esas que van sumando fieles a medida que pasa el tiempo. Tras dos años de sequía fiestera la sala de exposiciones Rivas Briones se quedó pequeña en la inauguración de una exposición que hace un repaso por los 40 años de una celebración “sen dono” y que nació “no pobo, de abaixo para arriba”. Las ganas de mojar al vecino se notaron ya minutos antes de abrirse las puertas del local de Rey Daviña y hubo baile y palmas cuando la Banda de Música interpretó el pasodoble Triunfo, el himno oficioso de la ciudad y con el que –como bien dijo el alcalde Alberto Varela– “é imposible que un vilagarcián non se emocione”. En el interior a la izquierda una línea del tiempo con texto y fotos hace un repaso desde el inicio de la fiesta (unos dicen que en 1978 y otros que fue ya en los 80) y parando en momentos clave como el año 1991 con su “institucionalización” o 2006 cuando fue declarada de Interés Turístico Nacional. Al final de esa pared imágenes de todos los pregoneros –empezando por Morris en 1991– que se subieron a la grúa para lanzar el primer cubo de agua. A la derecha todas y cada una de las camisetas que la comisión del Auga elaboró desde el inicio y en la planta superior las cedidas por las peñas adornadas con las imágenes de fotoperiodistas arousanos que cubrieron el evento durante estas cuatro décadas. Además pantallas reproduciendo un vídeo con imágenes de la celebración.

Decenas de nostálgicos se buscaban en las instantáneas y otros que ya peinan canas relataban a los más pequeños lo que para ellos supone una fiesta que ha trascendido fronteras. Entre los asistentes miembros de la peña “Os Gloriosos” que llevan la celebración del Auga tatuada a fuego. La concejala de Cultura, Sonia Outón, y el alcalde se colocaron en una “grúa” simulada para lanzar su particular pregón. La edila recordó uno por uno a todos los pregoneros que tuvo la celebración y cuando citó a nombres como el de José Luis Méndez (en 1993), el de Roberto Vidal Bolaño (en el 2000) o el de Vicente el del “Xentes” (en 2004) la sala estalló en aplausos. Además los vítores se escucharon en la calle cuando se nombró a Carlos Guerrero, pregonero en 2001.

Varela destacó la celebración como “unha idea que xorde como xorden sempre as mellores, do pobo e para disfrute do pobo” y destacó que “pese a todo, pese á pandemia ou á sequía Vilagarcía vai volver a esta festa con máis forza que nunca”. Un avance para lo que está por llegar el martes –día grande de San Roque y de la Festa da Auga– y de lo que la celebración representa para Vilagarcía y para los vilagarcianos.

Al terminar de hablar el alcalde cogió un cubo –que este año es más simbólico que nunca– lleno de confetti de color azul que lanzó a los asistentes como hace el pregonero con las miles de personas sedientas de agua que esperan cada año en el entorno de la capilla de San Roque. Justo a continuación empezó a corearse sin parar el “aquí no llega” y el “San Roque San Roque San Roque es cojonudo” y Carlos Guerrero se vino arriba para hacer saltar y vibrar a los presentes con el “al suelo al suelo al suelo” y “arriba arriba arriba”. Fuera la Banda de Música ya empezaba a interpretar el Himno Galego, el mismo que recibe a San Roque cada 16 de agosto. 


En Vilagarcía la Festa da Auga (3)


En Vilagarcía la Festa da Auga (2)


En Vilagarcu00eda la Festa da Auga (4)







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