domingo 22.09.2019

Arosa Novias cierra su segunda edición con Jordi Dalmau y fuegos artificiales

 Arosa Novias clausuró su segunda edición con todo un espectáculo de color y lujo en el que el prestigioso diseñador catalán Jordi Dalmau fue el encargado de poner el broche de oro

La música formó una parte muy importante de la segunda edición del salón Arosa Novias	g. salgado
La música formó una parte muy importante de la segunda edición del salón Arosa Novias g. salgado

 Arosa Novias clausuró su segunda edición con todo un espectáculo de color y lujo en el que el prestigioso diseñador catalán Jordi Dalmau fue el encargado de poner el broche de oro, después de que en la primera sesión la pasarela corriera a cargo de una “estrella” local, el carrilexo Franco Quintáns.
Moda y fuegos artificiales clausuraron un salón que ha tenido una gran acogida en uno y otro lado de la balanza comercial. Sesenta expositores de O Salnés, O Barbanza y toda Galicia, mostraron en Fexdega las últimas tendencias en el mundo de las bodas y el público respondió muy positivamente. De hecho, durante las primeras horas de la apertura del salón ya se cerraron varias ventas.

un enorme escaparate
La Agencia Klip, organizadora del evento, invitó a 55 parejas que tienen pevisto contraer matrimonio a lo largo del próximo año. Y es que este enorme escaparate es la manera más cómoda y rápida de “atar todos los cabos” que conlleva la organización de una boda. La decoración de los escenarios, la estética del detalle, los arreglos florales y las tartas nupciales fueron algunos de los espacios en los que la organización prestó una mayor atención tras detectar que este año las tenedencias siguen la moda americana, muy marcada por los numerososo “reallitys” sobre esta temática que se emiten en canales específicos. Fue por este motivo, que el salón incluye este año un apartado de “cupcakes” y de fondues de chocolate que se sirven en grandes fuentes. En cualquier caso, el toque autóctono está también muy presente. A las nueve y media de la noche Fexdega cerró sus puertas y lo hizo con un espectáculo pirotécnico. A continuación, el lujo se trasladó a las calles del municipio por las que Jordi Dalmau se dio un paseo en limusina. También acudió a un local de copas. 

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