Lunes 17.12.2018

Atracan un bar a punta de navaja y entran a la fuerza en el ambulatorio la misma noche

El asaltante se llevó unos 800 euros de la caja registradora del establecimiento ubicado en la calle Santa Eulalia

El atracador entró en el bar Sabores con un arma blanca y se llevó alrededor de 800 euros de la caja registradora | gonzalo salgado
El atracador entró en el bar Sabores con un arma blanca y se llevó alrededor de 800 euros de la caja registradora | gonzalo salgado

Agentes de la Policía Nacional buscan al individuo que entró con la cara cubierta al bar Sabores (ubicado en la confluencia de las calles San Roque y Santa Eulalia) y se llevó unos 800 euros de la caja registradora. El suceso ocurrió al filo de las doce de la noche del lunes y no fue el único que se registró en Vilagarcía. De hecho a las tres de la mañana personal de guardia del ambulatorio de San Roque descubría a un hombre en el interior del edificio después de que este forzase una ventana. Los dos incidentes tuvieron lugar en la misma noche.

A punta de navaja
En el caso del atraco en el bar este se produjo cuando apenas quedaban ya clientes en el bar. “Pola semana cerra antes e a camareira xa estaba recollendo”, relata un cliente testigo de lo acontecido. Fue en ese momento del cierre cuando un hombre corpulento, vestido con ropa de abrigo, con guantes y con la cara tapada entró a la carrera en el local. “Iba directamente hacia a caixa o que fai pensar que coñecía perfectamente o local”, señala el testigo. El atracador iba armada con un arma blanca. “Non sei se era unha navalla, un coitelo ou unhas tixeiras”. Ni la camarera ni el cliente opusieron resistencia. “Eu díxenlle que estivera tranquila, que non se alterase e que deixase que levara todo. Non fose a ser que nos clavase a navalla”.

El botín que se llevó el ladrón a casa es bastante suculento. “Arredor de 800 euros. A recaudación do día e o fondo de caixa”, explican los afectados.

Fue el cliente el que alertó a los servicios de emergencias del 112 y minutos después se personaron en el lugar agentes de la Policía Local y también de la Policía Nacional.

Lo cierto es que no es la primera vez que en este establecimiento hostelero sufren episodios de estas características. La camarera que estaba ayer en el turno de mañana advertía que “hace unas semanas me entraron a mí sobre las once de la mañana”.

De hecho la preocupación sobre lo sucedido era palpable no solo en el propio sector, sino también entre la clientela. “Escoitan que non hai policía e aproveitan porque pensan que hai vía libre. O malo é o medo que se che queda no corpo”.

En el centro de salud
Miedo fue también el que pasaron los trabajadores del turno de guardia del ambulatorio de San Roque. Fue al filo de las tres de la mañana cuando la celadora se encontró en el edificio en el que se dan las citas durante el día a un hombre que, más tarde, se comprobó que había forzado una ventana para entrar al centro de salud. El asaltante les señaló que estaba herido y que buscaba que le curasen. Lo hicieron por temor de que reaccionase de mala manera y lo dejaron ir. Por la mañana la misma persona fue sorprendida intentando forzar un cajón de una de las consultas.
       
Desde el año 2011 el centro de salud de San Roque carece de vigilancia de seguridad y ello hace que los trabajadores vivan en una continua tensión sobre todo durante las nocturnas jornadas de guardia. De hecho hace tan solo unos días que uno o varios ladrones se llevaron los televisores que servían para el sistema de citas. De ahí que temen que esta operación de asalto pueda volver a producirse y que en una de ellas se pueda lamentar una tragedia mayor.

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