domingo 17/1/21

Los cierres perimetrales sitúan a media Arousa al borde del semiconfinamiento

Las medidas más duras afectan a once concellos y empezarán a aplicarse a partir de hoy a medianoche
Los profesionales sanitarios del Hospital do Salnés recibieron ayer la primera dosis de la vacuna | cedida sergas
Los profesionales sanitarios del Hospital do Salnés recibieron ayer la primera dosis de la vacuna | cedida sergas

Cerrojazo a once concellos de la Ría de Arousa. La alta incidencia del coronavirus en las comarcas arousanas ha llevado a la Xunta de Galicia a decretar el nivel máximo de alerta en Vilagarcía, Vilanova, A Illa, Rianxo, Boiro, A Pobra y Ribeira. Todos ellos tenían medidas ya muy duras, pero ahora se incrementan. No son los únicos. Por primera vez desde el inicio de la pandemia al listado de restricciones más severas se suman también Caldas, Cuntis, Valga y Pontecesures que han visto subir peligrosamente su curva de contagios en los últimos días. Una decisión que no pilló por sorpresa a los alcaldes de las diferentes localidades que buscan, en todo caso, que los contagios se frenen. Las medidas empiezan a tener efecto a partir de hoy a las doce de la noche y, previsiblemente, se extenderán hasta mediados del mes de febrero.

El nivel de restricción máxima afecta sobre todo a la hostelería y a la movilidad. En el primer caso porque los bares y restaurantes solo podrán abrir a las seis y únicamente atender en terraza, nada de interior. En el segundo caso porque los once ayuntamientos citados estarán cerrados perimetralmente en solitario. Eso implica que, por ejemplo, un vecino de Cuntis no podrá entrar ni salir de su localidad salvo causa justificada como ir al médico, trabajo o cuidado de personas mayores o dependientes entre otras ya tipificadas desde hace meses. Lo mismo en los ya señalados como son Valga, Cesures o Caldas. Su actividad debe limitarse a su término municipal. Son un total de 142.212 arousanos los que se verán sometidos a este nivel máximo de restricciones.

Por otra parte el resto de los ayuntamientos de las comarcas de O Salnés y Ulla-Umia (en O Barbanza todos están en el nivel máximo) se colocan en el nivel medio-alto como el resto de Galicia. Esto trae cambios sustanciales. Cambados, Meaño, Sanxenxo y O Grove abren sus perímetros (llevaban con ellos cerrados varias semanas) y sus vecinos podrán desplazarse a otros concellos no cerrados. Eso sí, la recomendación repetida al máximo ayer por el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, fue la de evitar salir de casa más allá de las actividades necesarias y esenciales.

En la hostelería los municipios en este nivel también tendrá que cerrar a las seis. Eso sí, podrán atender en el interior con un aforo del 30 % y en el exterior con un 50 % en sus terrazas. Un alivio para el sector de algunas localidades como la cambadesa, la de Sanxenxo o la grovense, que llevaban dos meses solo con atención en terraza.

Medidas comunes

Lo cierto es que las medidas adoptadas en el último Comité Clínico de la Xunta llevan a Arousa -y a buena parte de Galicia- a prácticamente una situación de semi confinamiento. El toque de queda se adelanta a las diez de la noche y el comercio podrá cerrar como muy tarde a las nueve y media de la noche con su correspondiente control de aforo. Las reuniones privadas y públicas entre no convivientes se limitan a cuatro personas y la recomendación es que a partir de las seis de la tarde nadie se junte con personas con las que no conviva.

Las medidas también incluyen importantes restricciones en materia de ocio, cultura o prácticas deportivas.

Difícil equilibrio

Lo cierto es que las nuevas medidas pillan a los ciudadanos entre un mar de dudas. En las localidades cerradas que son más pequeñas, como es Valga, surge la duda de si van a poder salir de su perímetro para ir al supermercado dado que no lo tienen en su término municipal. En principio, podrían, porque deben abastecerse. Eso sí, la norma no lo aclara de forma detallada.

      Lo que está claro es que aquellos que tengan que acudir a los colegios, a enseñanzas regladas o a actividades justificadas pueden salir de su perímetro sin problema. Alberto Núñez Feijóo apuntó que el pico de los contagios no es, en estos momentos, tan alto como el de la segunda hora, pero que la velocidad de expansión es muy elevada y que, por lo tanto, quedan semanas difíciles de lucha contra el virus y de restricciones. De hecho no se descarta que puedan endurecerse la próxima semana. “Estamos nun momento preocupante”, apuntó el presidente de la Xunta.

De hecho no hay más que ver las cifras oficiales facilitadas por el Sergas. En Vilagarcía son 110 los casos activos y más de 600 contactos en seguimiento. En Vilanova son 20 los casos positivos, mientras que en Sanxenxo suben a 35 y en O Grove a 15. Por su parte en Cambados tienen 34 casos, en Meis 10 y en A Illa 68 (5 menos).

En los concellos de O Barbanza la situación sigue siendo mala y en Ulla-Umia los casos continúan disparados en varias de las localidades.

Comentarios