domingo 29/11/20

Los comuneros de Rubiáns tratan de llegar a un acuerdo con la Iglesia

La directiva de los comuneros de Rubiáns, encabezados por Abuín, en una asamblea de socios | gonzalo salgado
La directiva de los comuneros de Rubiáns, encabezados por Abuín, en una asamblea de socios | gonzalo salgado

Los comuneros de Rubiáns buscan alcanzar un acuerdo con la Iglesia para sacar adelante la ampliación del cementerio parroquial de Rubiáns. Un proyecto en el que la entidad que preside Xurxo Abuín invirtió cerca de cien mil euros, en trámites como licencias o permisos o en la compra de terrenos y mantenimiento de los mismos.
Ahora, esperan que la inversión no se quede en nada y por ello llaman a la puerta de la Iglesia. Tienen una reunión tras el final de las fiestas, en la que también estará presente el arquitecto que diseñó la ampliación, y que tiene como objetivo desbloquear la parálisis que sufrió esta actuación después de que Sanidade tumbase el proyecto por la existencia de edificaciones que el organismo autonómico considera habitables.
Una negativa que obligó a los comuneros a volver al proyecto inicial y a retomar las conversaciones con la Iglesia. “O ideal sería chegar a un acordo”, asegura Abuín. De no ser así, los comuneros analizarán la posibilidad de movilizaciones, para lo que reclamarían el apoyo institucional, como el del Concello de Vilagarcía. Pero primero se abre la vía de la negociación. La clave está en la reunión que tendrá lugar en los próximos días.
Varios obstáculos

En diciembre de 2016, una resolución de la Consellería de Sanidade exigía a los comuneros de Rubiáns un perfil longitudinal de un río que pasaba por la zona. Algo imposible ya que en el área de afectación del cementerio no hay ningún río. Fue el primer escollo proveniente del departamento que preside Jesús Vázquez Almuíña que tuvieron que solventar los comuneros, que contaron con la mediación del Concello de Vilagarcía. Justo un año antes, Abuín y otros miembros de la Comunidad de Montes abrían una puerta a la esperanza para el cementerio civil, tras encontrar un marco legal que permitía a la entidad ser promotor y prescindir de la mediación de la iglesia.
Sin embargo, ahora se ven obligados a retomar el proyecto inicial y comenzar de nuevo las negociaciones con el ente eclesiástico, que en su momento exigió que las escrituras se pusiesen a nombre de la Iglesia, algo a lo que se niegan los comuneros, que también defienden el carácter civil del cementerio. Cuestiones que tendrán que negociarse en la próxima reunión.

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